Ambos se conocieron en Vélez, pero también coincidieron en la temporada 98-99, en Unión. Cavallero es el maneger del club de Liniers y Trotta le salió al cruce por un proyecto, que según el ex defensor, fue una iniciativa de él

“Obvio que me traicionó, claro que sí. Es más, yo lo quiero buscar a Pablo Cavallero”, avisó el Cabezón.

Enseguida, contó los inicios de la historia: “Un fin de semana fuimos a jugar a Dolores un partido River-Boca, a él lo invitan a jugar para Boca sin tener nada que ver porque les había fallado el arquero del senior.

Le digo ‘escúchame Pablo, vienen las elecciones, ¿querés que hagamos algo?’. Y me responde ‘sí, Roberto, sí’. Yo le digo ‘a mí me interesa el fútbol profesional, no tanto el juvenil’. Y él me dice directamente ‘olvídate, porque a mí me encanta lo juvenil, yo me dedico a eso y vos al fútbol profesional'”.

Trotta continuó: “Después habían visto el proyecto y lo recibieron de la mejor forma, y pasa esto, obvio que me traicionó. Pero es parte del fútbol que tenemos…”

Por último, reconoció que los dirigentes también fueron parte del problema: “Avalaron eso. Pablo me la jugó mal pero Calello y Rapisarda fueron cómplices”.