
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, exhortó formalmente a los gobiernos del continente a suspender a Venezuela de la organización si el gobierno del presidente Nicolás Maduro no celebra a la brevedad elecciones generales libres, justas y transparentes.
El uruguayo Almagro declaró que el gobierno venezolano actualmente “viola todos los artículos de la Carta Democrática Interamericana” y resaltó que los países de la región están comprometidos por ese documento a defender los maltratados derechos de los venezolanos. “Aprobar la suspensión del desnaturalizado Gobierno venezolano es el más claro esfuerzo y gesto que podemos hacer en este momento por la gente del país, por la democracia en el continente, por su futuro y por la justicia”, afirmó Almagro en su escrito.
Para evitar la suspensión y “retomar el rumbo institucional”, el secretario general exige que en los próximos 30 días haya un llamado a elecciones generales, así como también la liberación de los presos políticos, la validación de las leyes que han sido anuladas, la elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia conforme a los procedimientos establecidos en la Constitución.
Para sustentar su petición de suspender a Venezuela si no da estos pasos, Almagro recuerda que el artículo 20 de la Carta Democrática de la OEA estipula que, si fracasan las gestiones diplomáticas o ante un caso de urgencia, el Consejo Permanente puede convocar de inmediato una Asamblea General extraordinaria. Y el artículo 21 indica que si la Asamblea, el máximo órgano de la OEA con los cancilleres de los 34 países, constata que se ha producido “la ruptura del orden democrático en un Estado Miembro y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas”, puede suspender a ese Estado de su participación en la OEA. Para ello se necesitan dos tercios de los 34 países que conforman la OEA y la suspensión entraría en vigor de inmediato.
Almagro exhortó a los países miembros a no dejarse confundir por el proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición, que según el secretario general solo ha servido para “crear una cortina de humo”. “Las gestiones diplomáticas realizadas no han dado por resultado ningún progreso; los ciudadanos de Venezuela han perdido aún más la fe en su gobierno y en el proceso democrático”.
“Ese mecanismo de dialogo fue decisivamente funcional a la estrategia del gobierno de sostenerse en el poder a partir de reiteradas y continuadas violaciones a la Constitución. Esas violaciones a la Constitución tuvieron efectos devastadores sobre los derechos del pueblo”, remarcó el ex canciller de Pepe Mujica.
El estado de derecho ya no está vigente en Venezuela; ha sido eliminado por un poder judicial completamente controlado por el Poder Ejecutivo, que ha anulado cada ley aprobada por la Asamblea Nacional así como sus potestades constitucionales o los derechos del pueblo, dijo.
“El pueblo de Venezuela se enfrenta a un gobierno que ha dejado de ser responsable. La Constitución ha dejado de tener sentido”, agregó el documento, ante de instar a los estados miembros a actuar, señalando que “la democracia y los derechos humanos son valores que deben estar por encima de la política. La tarea que tenemos ante nosotros es apoyar a Venezuela y restaurar los derechos de su pueblo”.



















