Un estudio realizado recientemente acerca del futuro de la producción de cerveza determinó que distintos factores climáticos como las sequías y las olas de calor, traerán inconvenientes para la obtención del grano de cebada y consecuentemente un aumento de precio del producto final.

Los grandes productores como Alemania, Bélgica o República Checa –tres de los países con mayor tradición cervecera– sufrirán de cerca el impacto del cambio climático. Allí la pinta de cerveza podría casi cuadriplicar su precio.

Los investigadores explicaron que estos impactos se verían reflejados de mitad de siglo en adelante.

El estudio se realizó considerando información sobre las olas de calor y períodos de sequía sucedidos desde 1981 en las principales regiones donde se cultiva el cereal.

Los resultados de la investigación, publicada en Nature Plants, indican que aun cumpliendo con lo que pide la ONU para revertir el cambio climático, habrá un aumento de los fenómenos climáticos extremos.

Serán aquellos sucesos los que disminuyan la producción mundial de cebada un 17%. En un escenario con una paulatina reducción de la producción del cereal, salpicada de años de malas cosechas en alguno de los grandes productores, las tensiones por el reparto de la cebada no dejarán de crecer.

“En tiempos de escasez de cebada tendremos que afrontar el dilema de sostener nuestro ganado, asignándole suficiente cereal para su alimento, o el suministro de cerveza, conservando su porción de la producción. Al final, la elección dependerá de cómo reaccionen los distintos sectores de cada región para cambiar su suministro de cebada y su precio maximizando los beneficios”, indicaron los investigadores.

Tras los eventos climáticos extremos, la cerveza consumida descenderá en términos globales en un 16%, unos 29.000 millones de litros.