Desde el Gobierno le pidieron a la madre de las cooperativas un plan de reestructuración. Ayer lo entregó: claro, no será cómodo para el Gobierno decir que sí en un año electoral al ajuste que necesita hacer SanCor para sobrevivir.

El plan de la compañía contempla el despido de 1000 trabajadores y el cierre definitivo de cuatro plantas (cuya actividad ya fue suspendida).

Según publicó Clarín, la empresa entregó un “Plan de Recuperación” en Power Point al Ministerio de Trabajo.

El objetivo es conseguir fondos y seguir en operaciones. La propuesta se conoció luego de la reunión de urgencia citada el jueves pasado en la cartera laboral, de la que participó Triaca; su par de Agroindustria, Ricardo Buryaile; el asesor del Ministerio de Producción, Ignacio Werner; el titular de Sancor, Gustavo Ariel Ferraro, y el líder del gremio lechero Atilra, Héctor Ponce.

Pero lo que presentó Sancor incluye un fuerte recorte sin precisar nuevas fuentes de financiamiento. Según Clarín, el plan contempla:

* Saldar deuda de febrero con proveedores a partir de mayo próximo en 10 cuotas mensuales; y desde este mes pagar materia prima en un plazo de 30 días. La leche que supere los 1,5 millones de litros diarios (el nivel actual) se abona al contado.

* La “normalización de las deudas” permitirá mantener la recepción de leche en al menos 1,5 millones de litros diarios al principio (41 millones de litros mensuales en marzo) y aumentarla en temporada alta hasta 2,9 millones (87,7 millones de litros mensuales en octubre).

* A su vez, prevé duplicar las ventas, hoy en $728,5 millones, a $1.077 millones en octubre y $1.232 millones en febrero del 2018. Para ello propone “un cambio de mix producto/canal razonable que mejora la rentabilidad”.

* Reducción de costos financieros por refinanciación de tasa y optimización de garantías.

* La baja sustancial de gastos de alquileres (de depósitos de terceros) obedece a la reducción del volumen operado y a la eliminación de garantías vigentes.

* Los gastos de estructura se proyectan a la baja por la “suspensión inicial de actividades industriales, con posterior cierre definitivo de cuatro plantas y baja de 1.000 empleados aproximadamente a partir de abril”, que serán indemnizados con un promedio de un millón de pesos por persona.

La empresa paralizó la semana pasada sus plantas de Brinkman y Moldes (Córdoba), Centeno (Santa Fe) y Charlone (Buenos Aires). Ahora, según el documento, prevé deshacerse allí de 105, 55, 60 y 51 operarios.

Pero además figura en la lista personal de las otras 12 plantas, administración, comercial y logística. Las “desvinculaciones” alcanzan a 29 localidades del país, entre ellas su sede central en Sunchales, Santa Fe. Por ello, Lifshitz pidió ayer “sostener y ayudar” a Sancor.