Joaquín Papaleo reemplazó en el clásico a Nereo Fernández, que sufrió un desgarro en el encuentro ante San Lorenzo. El joven de 24 años quiso tomar la pelota después de un centro largo de Alan Ruíz, no logró contener el balón con seguridad y Ortíz le terminó pegando un pelotazo en su rostro.

Esto le provocó un derrame ocular en el ojo izquierdo y tuvo que abandonar la cancha. En su lugar ingresó Marcos Peano, de 19 años, arquero de la reserva tatengue.

Papaleo se retiró del campo de juego y al dirigirse al vestuario visitante se tomó la cabeza. Se lamentaba diciendo: “No veo de este ojo”, acompañado de un insulto producto de la bronca. Los médicos de Unión trataron de consolarlo.

Cuando sentis y llevas al Club en tu Corazon ??

Posted by Dario Ulrich on Monday, September 3, 2018