Ante la salida del uruguayo Matías Castro, Papaleo se convirtió en el primer suplente del capitán Nereo Fernández.

En su momento, se mencionó la posibilidad de ir a buscar otro arquero, pero el técnico se inclinó por el juvenil de 24 años que volvió a su club, después de haber sido cedido a préstamo a Santamarina de Tandil.

Hizo la inferiores en la institución de la avenida y comenzó a ser una promesa. De hecho, integró la Selección Nacional Sub 17 que logró la Copa Toyota 2010, en Japón.

Más tarde, obtuvo su lugar en el plantel profesional tatengue que ascendió a Primera División en el 2014. Fue tercer arquero durante algunos años y después pasó a jugar en la B Nacional.

En Tandil se ganó la titularidad y defendió el arco en 66 partidos. Muchos recuerdan la triple atajada que tuvo ante Douglas Haig. La espectacular respuesta del juvenil fue reflejada por varios programas deportivos.

En su retorno al Tate, le tocó actuar en la derrota frente a Unión de Sunchales, por Copa Santa Fe. Y ahora se le presenta la gran posibilidad de debutar oficialmente en el equipo rojiblanco, nada más y nada menos, que ante su clásico rival, en el Brigadier López.

A Nereo lo van a esperar hasta lo último. Por las dudas, Madelón habla permanente con Papaleo. El sueño del pibe se puede cumplir, tiene que estar preparado.