
“Sólo estoy haciendo kinesiología, todavía me duele mucho, tengo una faja permanente”. dijo Matías Fritzler, al retirarse del predio durante la semana. Su rostro era serio y era muy invasivo preguntarle si llegaba al clásico.
El pronóstico no es oficial, pero todo hace indicar que será imposible que juegue ante el Tatengue. Es muy poco el tiempo de recuperación para el tipo de lesión, sobre todo por el dolor persistente.
La ausencia del volante quedó en evidencia en la derrota ante Atlético de Tucumán, pero Domínguez ya sabe que es muy difícil que el Pelado pueda volver para el clásico. De hecho, el cuerpo médico apunta a que el jugador esté al cien por ciento para disputar el primer partido ante Junior, en Barranquilla.
El antecedente de Lucas Gamba es un parámetro para tener en cuenta. El ex Unión sufrió lo mismo y volvió a las canchas, justo ante Colón, 21 días después y con un protector. En ese momento el delantero no sentía dolor.
Algunos creen que habría que intentar con este método, en los días previos al compromiso ante Unión y evaluar cómo se siente Fritzler. El equipo lo necesita y quieren probar con lo que sea para que esté.























