Una pareja entra a una playa de estacionamiento. Mientras la mujer se apoya disimulada en una moto, para hacer de campana, el hombre se pone en cuclillas frente a otra e intenta desarmarle la parte frontal para poder arrancarla.

Las imágenes son impactantes porque dejan en evidencia cómo se suelen robar las motos: no se necesitan más de un par de minutos y buena pericia para que el motor arranque. Sin embargo, en esta oportunidad, los ladrones no tuvieron suerte. Luego de varios intentos, el hombre se corre al próximo vehículo, busca encenderlo rápido, pero fracasa otra vez. Rápidamente deciden desistir y se van.

Sucedió en el centro de Rosario. “Esta pareja de lacras intentaron robarme la moto en una playa de estacionamiento a plena luz del día”, dijo Leonardo, el dueño del vehículo que quiso difundir las imágenes para “escrachar” a los autores del fallido delito y mostrar cómo proceden los ladrones de motos.