Mediante un comunicado lanzado este jueves, el Vaticano aseguró que el papa Francisco está del lado de las víctimas de más de 300 sacerdotes pedófilos, los cuales están acusados de abuso sexual y violación de más de 1.000 niños.

El documento detalla: “Las víctimas deben saber que el papa está de su lado. Los que han sufrido son su prioridad y la Iglesia quiere escucharlos para erradicar este horror trágico que destruye las vidas de los inocentes”.

Las declaraciones fueron dadas a conocer por el vocero del Vaticano, Greg Burke, quien manifestó que “esos actos fueron traiciones de confianza que robaron a los sobrevivientes su dignidad y su fe”.

Un sacerdote violó a una niña de 7 años mientras la visitaba en el hospital después de que le operaran de las amígdalas. Otro sacerdote obligó a un niño de 9 años a tener relaciones sexuales orales y después enjuagó la boca del niño con agua bendita. Otro niño se vio obligado a confesar que el sacerdote abusó sexualmente de él.

Estos niños están entre las víctimas de aproximadamente 300 sacerdotes católicos romanos de Pensilvania, que abusaron sexualmente a más de 1.000 niños, y posiblemente muchos más desde la década de 1940. Así lo ha revelado un extenso informe de más de 1.300 páginas de la Corte Suprema del estado de Pensilvania.

El “número real” de niños maltratados y sacerdotes abusadores podría ser mayor, ya que algunos registros secretos de la iglesia se perdieron y algunas víctimas nunca lo confesaron, aseguró el jurado.

“Los sacerdotes estaban violando a niños y niñas, y los hombres de Dios, que eran responsables de ellos, no sólo no hicieron nada, sino que lo ocultaron todo”, redactó el jurado. Los principales funcionarios de la iglesia han sido protegidos en su mayoría y muchos han sido ascendidos, explica el jurado, y añade que “es demasiado pronto para cerrar el libro sobre el escándalo sexual de la Iglesia Católica”.