
El gobierno de Corea del Norte decidió prohibir la salida de su territorio a los ciudadanos de Malasia. Así lo anunció la agencia estatal norcoreana y es una medida que convierte a los malasios en potenciales rehenes de las tensiones diplomáticas bilaterales.
“Se prohibirá la salida del país a todos los ciudadanos malasios presentes en la República Popular Democrática de Corea hasta que el incidente ocurrido en Malasia quede adecuadamente resuelto”, indicó la cancillería norcoreana citada por la agencia oficial KCNA. La medida fue adoptada tras las tensiones resultantes del asesinato en Kuala Lumpur del hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-Un.
“Condenamos de la forma más contundente la decisión de Corea del Norte de impedir a ciudadanos malayos abandonar” territorio norcoreano, dijo Najib en un comunicado titulado: “El primer ministro llama a la inmediata liberación de todos los malayos”, citado por EFE.
El mandatario, que en el texto califica la medida norcoreana de “aberrante”, convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional, y dio instrucciones a la Policía para que se impida la salida de “todos los norcoreanos” en Malasia hasta asegurar la seguridad de todos los malayos en Corea del Norte.
Según el gobierno malasio, once de sus ciudadanos se encuentran ahora mismo en Pyongyang. Los once han quedado convertidos, en la práctica, “en rehenes”, según ha denunciado el primer ministro malasio, Najib Razak. . “Este acto aborrecible”, ha señalado, “se produce en completo desprecio de todas las normas internacionales y diplomáticas”.
La reacción de Najib ocurrió después de que Corea del Norte anunció que prohibió abandonar su suelo a todos los malayos hasta que el caso del asesinato en Kuala Lumpur del hermano del líder norcoreano tenga “una resolución adecuada”.
La crisis diplomática continúa un día después de que Pyongyang declarara persona “non grata” al embajador malayo en Corea del Norte, decisión tomada como represalia por la expulsión de su embajador en Malasia, ordenada por Kuala Lumpur el sábado, tras sus críticas a la investigación por el asesinato el 13 de febrero de Kim Jong-nam, hermano de Kim Jong-un.



















