
La ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se presentó a las 9 en los tribunales de Comodoro Py 2002 para ser indagada por el juez federal Claudio Bonadio en la causa conocida como “Los Sauces”, presentó un escrito y se retiró 20 minutos después. Fue la tercera indagatoria que enfrenta la ex mandataria desde que dejó el poder, en esta oportunidad por una acusación de “asociación ilícita”.
En esta oportunidad llegó junto a su abogado Carlos Berardi y, tal como hicieron el lunes sus hijos Máximo y Florencia, declaró a través de un escrito. Pidió ser sobreseída de la causa e hizo un fuerte descargo político
Tras su declaración se cerró la lista de indagados y ahora Bonadio estará en condiciones de resolver la situación procesal de los imputados, sospechados de haber formado parte de una organización desde marzo de 2003 hasta diciembre de 2015 para blanquear dinero que recibían en supuestos “retornos” de los negocios concedidos a Lázaro Báez y Cristobal López.
La ex mandataria en su cuenta de Twitter había dicho que su citación a indagatoria respondía a una necesidad del Gobierno nacional para “tapar este desastre”. En la misma línea sus hijos se manifestaron en su declaración escrita del lunes.
Hubo simpatizantes del kirchnerismo, a pesar de que la ex presidenta instó a sus seguidores que “marchen junto a los trabajadores y trabajadoras” en la movilización convocada por la CGT, en vez de acompañarla a ella a los tribunales. “Poner la energía y las ganas en Comodoro Py, por una convocatoria más de Bonadio, no vale la pena”, había dicho.
No es la primera vez que la ex jefa de Estado cumple con el trámite de indagatoria: ya enfrentó en abril pasado a Bonadio en la causa “dólar futuro” por “administración infiel”, y en octubre al juez Julián Ercolini, quien también la procesó por asociación ilícita por la concesión de obra pública.


















