Las complicaciones de SanCor no son nuevas. Pero esta vez tocaron la puerta más alta que podían: se reunieron en la Casa Rosada con Mauricio Macri pidiendo un auxilio financiero de 4 mil millones de pesos.

Pero según publicó el diario Clarín, el Presidente les habría planteado que no entendía cómo “después de haber vendido parte de una de sus líneas de productos y en dificultades financieras, habían aprobado una paritaria con el gremio que implicaba un 40% de aumento en los sueldos, complicando al resto de la industria”. Y les recordó que el Estado ya les había prestado $ 250 millones.

El ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile ya había explicado algo al respecto: “SanCor vendió una de las líneas más importantes que tenía y debe reestructurar su deuda. En 2016 le dimos un auxilio financiero de más de $ 250 millones y ellos convalidaron subas salariales con pautas que no puede dar una empresa en su situación. No los vamos a ayudar financieramente. Pero nos vamos a sentar con ellos para asistirlos en un replanteo. Sancor nos preocupa mucho, son muchas fuentes de trabajo”.

La cooperativa láctea de Santa Fe y Córdoba emplea a 3.987 personas, con un sueldo promedio de bolsillo de $ 40.000. Y ahora negocia otro crédito por US$ 450 millones con distintos bancos para capear la crisis, sin aportes del Estado.

Sancor atribuyó su situación al estado general del sector. La Serenísima cerró una planta en Rufino, Santa Fe, que estaba procesando menos leche de la necesaria para justificar la operación.

La producción de lácteos cayó un 10% el año pasado y en lo que va de 2017, por las inundaciones en la principal cuenca lechera, se derrumbó hasta un 20%.

El año pasado, SanCor tuvo pérdidas por $ 2.400 millones, vinculadas en parte a la caída de exportaciones a Venezuela y el retraso en los pagos desde Caracas, pero tuvo un alivio al vender parte de su operación de yogures, postres y flanes al grupo Vicentín por US$ 100 millones.