El aspirante derechista a las presidenciales francesas, François Fillon, desafió a los conmilitantes que le piden renuncie por un escándalo judicial, y aseguró que “nadie puede impedirme ser candidato”.

François Fillon lanzó el guante a su propio partido, que hoy se reúne para decidir si lo mantiene o lo aparta: “Ahora les toca a ustedes hacer examen de conciencia”. El cuestionado candidato de la derecha francesa logró reunir a unas 50.000 personas y demostró que entre las bases gaullistas tiene aún fuerza. Descalificó como gente “sin vergüenza y sin orgullo” a quienes desertan por docenas de su campaña, reconoció haber cometido “errores”, aunque no delitos, y contrapuso el “buen sentido” de la militancia a los “cálculos” de los dirigentes. Por primera vez, sin embargo, no prometió seguir en la carrera hasta el final.

El comité político de Los Republicanos, el gran partido de la derecha gaullista francesa, se enfrenta a una tarea complicada: elegir entre lo malo y lo peor. O mantiene a un candidato que será imputado por malversación, que dijo que renunciaría en caso de imputación y no lo ha hecho, que no despega en los sondeos y que se ha enemistado con los centristas, pero cuenta todavía con un núcleo de votantes sólido (casi el 20%) y con un programa neothatcherista que gusta a la militancia, o lo sustituye por otro (el nombre del reemplazante se desconoce) a solo un mes y medio de las elecciones, con la necesidad de improvisar un programa y el riesgo de provocar una grave crisis interna.

Afectado por un escándalo de presuntos empleos ficticios que lo hundió en los sondeos, Fillón reconoció haber cometido “un error” al contratar a su esposa, Penelope, como asistente parlamentaria. Pero “nadie puede impedirme ser candidato”, manifestó.

En este contexto, el Comité Político del partido Los Republicanos (LR) debe reunirse excepcionalmente este lunes para analizar y tomar una decisión ante la crisis de fondo provocada por la inculpación judicial de François Fillon por presuntos delitos de extorsión de fondos al Estado. El Comité ha sido convocado con el fin de apoyar o precipitar la destitución de Fillon como candidato del partido, votado por 2,9 millones de simpatizantes en las elecciones primarias de finales de noviembre pasado.