Sin pruebas, sin datos, pero lleno de rencor. El presidente Donald Trump apuntó su artillería tuitera contra su antecesor Barack Obama y lo acusó de haber interceptado sus comunicaciones durante la campaña. Trump aseguró que “acababa de descubrir” que se grabaron conversaciones en sus oficinas en Nueva York “justo antes de la victoria”.

Utilizando Twitter, su red social preferida, el mandatario escribió una catarata de mensajes: “¡Esto es terrible!, señaló. “Acabo de enterarme de que Obama hizo que me pincharan el teléfono justo antes de la victoria. Y no encontró nada”.

Trump calificó a Obama de malo o enfermo por haber grabado sus conversaciones desde sus oficinas en Nueva York. “Qué bajo cayó el presidente Obama al pinchar mis teléfonos durante el sagrado proceso electoral. Esto es Nixon/Watergate”, escribió Trump en la red social.

En otro mensaje furioso escribió: “¡Esto es McCarthyismo!”, en referencia a la persecución iniciada por el senador estadounidense durante la época de los 50 en Estados Unidos contra presuntos agentes o simpatizantes de la Unión Soviética.

“¿Es acaso legal que un presidente en el cargo esté pinchando una carrera electoral a la Presidencia antes de las elecciones? ¡Esto es tocar aún más fondo!”, se preguntó Trump, quien no precisó la fuente de su información, aunque coincide con una exclusiva publicada en febrero por la web Breitbart, asociada a su mano derecha, Steve Bannon.

Cuestionado sobre los tuits de Trump, un exfuncionario de alto nivel de Estados Unidos con directo conocimiento de las investigaciones hechas por el Departamento de Justicia bajo el gobierno de Obama negó cualquier investigación de ese tipo sobre Trump o que sus teléfonos hayan sido intervenidos.

“Eso no ocurrió. Es falso. Equivocado”, dijo el exfuncionario, quien señaló que claramente el expresidente Obama no podría haberlo ordenado. En el mismo sentido se manifestó Ben Rhodes. El ex asesor de seguridad adjunto de Obama tuiteó que el presidente no puede ordenar intervenciones telefónicas.

“Ningún presidente puede ordenar intervenciones telefónicas. De hacerlo estaría en serios problemas con la justicia”, señaló Rodhes.