
“Uno a los santafesinos les habla con total franqueza y como senador he recorrido la provincia, pero hay que ser directo y franco: lo hago con toda la intención de gobernar Santa Fe”, con esas palabras dichas en una entrevista a Clarín, Omar Perotti se lanzó a la carrera por la gobernación, un año antes de las elecciones.
Ya no quedan dudas de cuál será la aspiración del contador rafaelino, ex intendente, ex ministro de Agricultura y ex consultor del BID. “Por eso pusimos en marcha el Proyecto Santa Fe. Estamos convencidos que podemos crecer y mucho, más sobre las buenas elecciones pasadas a gobernador”, concluyó.
Para mostrar las diferencias con el gobierno socialista, Perotti asegura que falta apuntarle al flagelo de la inseguridad: “No hay lugar donde uno vaya donde las conversaciones no empiecen por la falta de seguridad. Dejó de ser una preocupación de las dos grandes ciudades -Rosario y Santa Fe- para extenderse a toda la provincia. Hay claramente un reclamo de recuperar seguridad”, indicó. Y acusó al gobernador Miguel Lifschitz de tener una “clara falta de conducción sobre la fuerza policial”.
Sobre cómo será su plataforma electoral, Perotti indicó a Clarín que no piensa dejar a nadie afuera, ni siquiera al Kirchnerismo: “La decisión del partido en su momento fue generar el escenario para que todos los sectores pudiesen competir internamente. Hay que conducir la diversidad, más allá de las diferencias que uno pueda tener”.
Y, sobre una posible competencia con Agustín Rossi, el jefe de bancada K en Diputados, explicó: “Ha planteado que sus aspiraciones son nacionales”.
El ex intendente de Rafaela tampoco se guardó críticas para el gobierno nacional. Ante la pregunta de cómo ve la situación del país, respondió: “Con preocupación y con deseo de que el Gobierno corrija rumbos, acierte en medidas futuras porque la estructura de pequeña y mediana empresa sin duda que está golpeada y desconcertada”. Y sobre el acuerdo con el FMI, opinó: “Hubiese deseado que en 2016 se hubiese escuchado lo que el bloque planteó en reiteradas oportunidades, en especial su presidente Miguel Pichetto, que era una instancia importante generar acuerdos del bicentenario, donde pudiésemos dejar 5 o 6 temas consolidados en el tiempo. Nunca hubo voluntad del Gobierno, algunos planteando que podía ser un signo de debilidad del gobierno. Yo hubiese preferido algunos de esos acuerdos antes que con el FMI”.


















