Un día, durante unas vacaciones con su familia, el diputado Agustín Rossi se dio cuenta que algo había cambiado. Le dijo a su, en ese momento, esposa que quería separarse y se volvió a Buenos Aires. Había empezado a nacer un amor que llama la atención por varios aspectos: porque su nueva pareja es hija de un colega suyo, Leopoldo Moreau, y porque tiene 22 años menos que él.

Carmela Moreau, la novia de Agustín Rossi, apuesta a este nuevo amor: “queremos formar una familia”, le comenta a revista Noticias, aunque asegura que no hay planes de boda a la vista, la chica que tiene apenas unos años más que Delfina, la hija de Rossi.

Nació el 24 de marzo de 1982, a seis años del golpe militar y nueve días antes de la guerra de Malvinas. Trabaja como asesora en el Congreso desde los 21 y es gremialista en la Asociación de Personal Legislativo. Su otro gran amor es el periodismo. Tuvo a cargo la producción del documental “La República Recuperada”, sobre el gobierno de Raúl Alfonsín, y hoy conduce “Adelante” en una radio web. Pero no logra el título: estudió un año en TEA, pasó por la Universidad del Salvador y siempre dejó por trabajo. No quiere ser diputada: “No esta bueno que todos en la familia tengamos un cargo”, asegura, aunque trabaja en la actividad legislativa: “Ahora soy gremialista. Tengo un cargo en la mesa chica del gremio del Congreso”, comenta.

“Estamos tratando de construir una relación de a poco”, admite Carmela sobre su relación con el diputado santafesino. Y en cuanto a cómo fue la reacción de su padre al enterarse del noviazgo, explica: “Abrió los ojos grandes. Como todo padre me dijo que me cuide, que vaya con cuidado. No opina mucho más que eso. Yo tengo 36 años, no soy una nena, así que mis viejos no opinan demasiado. Les cae muy bien a los dos. Agustín es muy cálido, muy sencillo, muy atento”

Se conocieron en un acto en San Nicolás y poco tiempo después se enamoraron en el Sur. Carmela, es también la compañera de Rossi en la carrera presidencial del 2019. Y la encargada de armar las rutas para recorrer la provincia de Buenos Aires, donde empezó a militar a los 12 años con la Juventud Radical.

¿Usted le recomendó sacarse el bigote?

No, yo no quería porque tenía miedo de cómo le fuera a quedar. Yo me había enamorado así, pero él tenía muchas ganas de sacárselo y yo le dije que probara, si total vuelve a crecer.

¿Se imagina como primera dama?

No, para nada. Es rarísimo. No me imagino en un rol así.

¿Y Rossi candidato a presidente?

Él mismo dice que si Cristina no es candidata hay que construir otra candidatura para el espacio y a él, obviamente, le gustaría. Me gusta acompañarlo mucho en la provincia de Buenos Aires porque es donde siempre milité y donde más lo puedo ayudar, levantar un teléfono. En lo que él quiera en la vida lo voy a acompañar.