
Tras el rechazo por parte del Tribunal Supremo Federal de Brasil del habeas corpus presentado por la defensa del ex presidente Lula da Silva, quedó habilitado su ingreso a prisión y para ello solo faltan cuestiones formales.
Ello sucedió luego de una sesión de más de 11 horas, que se definió con el voto de la presidenta del Tribunal, luego de que las opiniones quedaran divididas en un empate de 5 votos a favor y 5 en contra del recurso presentado por Lula.
El Supremo agotó, de hecho, la vía del amparo, por lo que queda en vigor por el momento la jurisprudencia que había adoptado en 2016, según la cual las condenas pueden comenzar a hacerse efectivas tras un fallo de segunda instancia.


















