Una semana después de haber asumido como abogado de Cristina Kirchner en la causa por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA a raíz de la firma del memorándum de entendimiento con Irán, Aníbal Ibarra renunció.

Lo hizo el mismo día que el expediente fue elevado a juicio oral, mediante un comunicado que subió a sus redes sociales. El ex intendente porteño se justificó por una “operación mediática y política para golpear sobre CFK utilizando -una vez más- la tragedia de Cromañón a esos fines”.

El dirigente, no obstante, anticipó que continuará “acompañando al Dr. Roberto Boico”, el otro abogado que asumió la defensa de la expresidenta, “en su trabajo profesional, en lo que sea necesario sin ninguna vinculación formal como abogado defensor”. “Y seguiré también compartiendo la defensa de Oscar Parrilli, también perseguido político en esa causa y en otras”, sostuvo.

“En lo personal, he pasado por amenazas a mis hijos menores de edad, por irrupciones frente a mi domicilio particular en varias oportunidades —incluídas fechas de cumpleaños y días del padre-. También he pasado por agresiones a mi persona y por daños a mi domicilio en reiteradas ocasiones. Todo ello sin perjuicio de las veces que intervinieron en actividades políticas y actos de campaña —algunas en forma violenta-.”, enumeró el abogado renunciante.

Ibarra denunció además que “han intentado que personas allegadas a mí no puedan trabajar en medios informativos, que yo no asumiera como legislador y que no pudiera ejercer una asesoría jurídica en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad”. “Todo esto a pesar de haber sido sobreseído por la Justicia de forma unánime por todos los jueces intervinientes, en tres instancias distintas”, detalló.