
Los resultados preliminares de la autopsia realizada al cadáver de Kim Jong-nam, hermanastro del dictador norcoreano, han localizado restos del agente neurotóxico VX en la cara y en los ojos del fallecido, poniendo fin a las dudas sobre qué fue lo que lo mató.
La noticia alimenta las rotundas sospechas de que fue el régimen de Pyongyang quien ordenó la ejecución del hermano mayor de Kim Jong-un, actual dirigente del país. La embajada norcoreana en Kuala Lumpur intentó por todos los medios repatriar el cuerpo antes de ser sometido a los análisis post mortem y acusó a Malasia de esconder una agenda política tras la investigación de lo que consideraba un infarto cardíaco, en lo que ha derivado en un conflicto diplomático.
El inspector general de la Policía malasia Khaled abu Bakar explicó que en las pruebas realizadas por el Centro de Análisis de Armas Químicas se ha hallado un agente neurotóxico VX, una sustancia que suele ser empleada como arma química y considerada más letal que el gas sarín.
El agente nervioso VX es considerado una de las sustancias más tóxicas que existen y sólo tiene uso en la industria de la guerra: una sola gota de VX en la piel puede matar a una persona en cuestión de minutos, aunque también resulta letal siendo inhalada, ingerida o al contacto con los ojos. Además, la ropa puede conservar la sustancia durante 30 minutos después de la exposición al agente.
El VX está considerado como un arma de destrucción masiva por la ONU. Sin olor ni sabor, es el más potente de todos los agentes nerviosos, que a su vez son “los compuestos químicos más tóxicos y rápidos en actuar de todas las armas químicas conocidas”, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Que Kim Jong-nam fuera envenenado con esta sustancia reafirma la teoría de que Corea del Norte se encuentra detrás de una muerte que ha asombrado al mundo por sus ecos de los tiempos de la Guerra Fría.


















