En la tarde del domingo, Unión tuvo muchas chances de ponerse en ventaja frente a San Lorenzo, pero también pudo haberse quedado con nada. Porque las últimas dos llegadas del club de Boedo fueron muy claras. Aunque Nereo Fernández respondió magistralmente.

La primera, cuando tras un mal rechazo de Unión, la defensa quedó mal parada y Blandi, desde el área chica, tuvo la oportunidad de elegir el palo donde colocarle. El cabezazo le salió débil y se la entregó a Nereo, que de todas maneras estaba bien parado.

El último tiro podía haberle dado los tres puntos a San Lorenzo. Tras un mal rechazo Caruzzo quedó de frente a Fernández, a pocos metros de la línea de gol. Pero su tiro fue tapado por Nereo que tuvo una volada épica para frenarla a una mano.

No hubo tiempo para más: tras la tapada, el árbitro pitó el final y Unión se trajo un empate, que por momentos podría haber sido victoria, pero que en el final pudo haber sido derrota. No lo fue, solo por la pericia del arquero tatengue.