Antes de salir, Walter, el colectivero del Flecha Bus que transportaría a Unión desde Casasol al 15 de abril habló con los periodistas que aguardaban la salida de Unión para el estadio. “Mi único objetivo es llevar a los jugadores sanos y salvos a la cancha. Y después me quedo a verlo”, declaró.

Pero no fue un viaje fácil, a pesar de la corta distancia. Porque en las inmediaciones del estadio los hinchas del Tate no lo dejaban avanzar: habían rodeado el micro y querían mostrarle a los jugadores el afecto que les tienen.

Más complicada fue la entrada al estadio, cuando tuvo que girar para entrar: el ángulo no le dio y quedó contra el tapial del club. Debió cuidadosamente hacer reversa, porque todavía había mucha gente pasando por todos lados alrededor del micro. “Le calculó mal”, se reían todos los periodistas y efectivos policiales que lo esperaban adentro. Luego sí, entró al 15 de abril para dejar a los jugadores y que empezaran a prepararse para el partido.