La peor cara del clásico empezó a verse un día antes del partido. Porque en la desconcentración del banderazo de Colón, algunos barras sabaleros fueron a La Tatenguita y se cruzaron a los tiros y piñas con hinchas de Unión.
Sucedió en la tarde del sábado. “Estaba lleno de familias en la pileta”, contó uno de los presentes. Y completó: “Vinieron como 50 de Colón en motos y camionetas y empezaron a los tiros”.
De ese cruce, hubo dos heridos que estarían fuera de peligro.
La gente comenzó a refugiarse donde podía, sobre todo en los baños de la pileta. Desde allí llamaron a la policía, que rápidamente intervino.
Todo lo contrario a lo que pregonaron los jugadores y técnicos. La violencia ya empezó a verse en la previa del clásico.





















