
“Es un tanto prematuro pensar en definiciones electorales, sobre todo porque estamos muy ocupados en la gestión, pero desde el Frente Progresista queremos darle prioridad a los armados locales. Los espacios que conducen Sergio Massa (Frente Renovador) y Margarita Stolbizer (GEN) no tiene peso en Santa Fe y por ahora queremos poner el acento en nuestra provincia”, señaló el gobernador Miguel Lifschitz en una entrevista con la agencia de noticias estatal Télam, en la Casa de la Provincia de Santa Fe, en Capital Federal.
Para el socialismo, las próximas serán unas elecciones especiales. Porque Cambiemos amenaza por cortarle una pata del armado del Frente Progresista, como es el radicalismo, sin embargo el gobernador aventuró que “la mayor parte” del radicalismo provincial continuará ligado al Partido Socialista en la alianza política que gobierna hoy el distrito.
Sobre las legislativa de este año, el dirigente del socialismo santafesino evaluó que en las elecciones habrá “una primacía de los temas locales” en cada provincia. Y aclaró: “Salvo en la provincia de Buenos Aires, donde puede haber una nacionalización de las candidaturas”, opinó. Con la idea de hacer local la elección, es posible que permita al radicalismo desdoblarse: apoyar a Cambiemos a nivel nacional, pero jugar junto a ellos a nivel local.
El gobernador se refirió al fallo de la Corte Suprema que ordena a la Nación pagarle a Santa Fe una deuda que mantiene con la provincia, y aseguró que “esos fondos son necesarios para la puesta en marcha de obras de infraestructura”.
“Tenemos un fallo favorable de la Corte y esperamos cobrar la deuda que Nación tiene con nuestra provincia. Tuvimos buena predisposición de parte del Gobierno, pero los plazos se están agotando. La salida de (Alfonso) Prat Gay del ministerio de Hacienda complicó un poco las negociaciones. En los próximos días tendremos una reunión con (Nicolás) Dujovne para ver cómo se define el tema”, adelantó.
Críticas a Macri. El gobernador también opinó sobre el rumbo de la Nación. Lifschitz afirmó que las primeras medidas económicas de Mauricio Macri “estuvieron bien orientadas”, pero que faltan en esta etapa “medidas destinadas a proteger el desarrollo y el empleo”.
“La salida del cepo cambiario y la vuelta al mercado financiero fueron medidas que tuvieron consenso y eran esperadas. Pero el Gobierno apuesta mucho a la inversión extranjera y hace falta mucho más. Hay determinados sectores de la economía que hay que proteger para cuidar el empleo y la producción”, reclamó.
Sobre la decisión del Gobierno de dejar sin efecto la paritaria nacional docente, Lisfchitz reconoció que esa medida “le quitó un piso” en la negociación con los docentes de su provincia.
“Se trata de una decisión que nos genera una complicación porque nos dejó sin un piso, pero de todos formas creo que podemos llegar a un acuerdo con los gremios para que las clases empiecen a término en la provincia”, subrayó.
La seguridad en las ciudades de Rosario y Santa Fe capital se convirtió en una cuestión medular para los últimos gobiernos de la provincia, y el titular del Ejecutivo santafesino aseguró que “hubo mejoras” en los últimos meses en base al “trabajo en conjunto” que se realizó con la cartera que encabeza Patricia Bullrich.
“Al principio tuvimos algunas diferencias con Bullrich, pero supimos encarrilar la relación después de una reunión que tuvimos en agosto pasado. Nos orientamos más al trabajo de la investigación y la inteligencia sobre las bandas criminales y logramos desbaratar entre las dos administraciones varias organizaciones delictivas”, aseguró.
Y al respecto, apuntó: “Estamos mejor en materia de seguridad, redujimos los robos y los asesinatos, pero aún nos falta para estar bien. Digamos que pasamos de tener una fiebre de 40 grados a una de 39, pero se mejoró”.
En torno al acuerdo entre el Estado y la empresa Correo Argentino, consideró que “se cometieron errores casi infantiles en el manejo de un tema muy sensible y esto revela cierta ingenuidad. Es una cuestión muy cercana al Presidente que debió haberse manejado de otra manera. Los que estamos en la función pública sabemos que se deben extremar los controles. El acuerdo debió ser auditado de otro manera. Creo que habrá algún impacto en la imagen del Presidente. Es un costo que se deberá pagar”, fundamentó en su entrevista con la agencia estatal Télam.

















