El asesino, identificado por la Policía como Rodolfo Ferreyra, de 60 años, prendió fuego su vivienda, luego de discutir con su esposa, de 33 años. Como consecuencia del incendio, la mujer y sus 4 hijos murieron quemados, mientras que el asesino fue internado en grave estado en el Hospital Regional de la ciudad de Santiago del Estero. El hecho sucedió pasadas las 21.30 del lunes.

La primera versión hablaba del estallido de una garrafa como origen del fuego. Luego se fue develando la verdad: Ferreyra reaccionó de esa manera al enterarse que había sido denunciado por violencia de genero en la policía por su esposa. Lo primero que hizo es acuchillar a su hijo mayor, quien intentaba frenarlo en su ataque de furia. Luego roció la casa con nafta y encendió el fuego.

Las llamas se extendieron por las habitaciones donde se encontraban su esposa y el resto de sus hijos, cuyas edades son entre 8 y 12 años, la mayor es discapacitada.

Los primeros en entrar fueron los vecinos, que debieron romper la puerta a la fuerza e intentaron auxiliar a las víctimas con toallas mojadas. Los bomberos y la policía local no tardaron en llegar, pero esos primeros minutos fueron suficientes para provocar el terror: la mujer y sus hijos murieron quemados sobre la cama de uno de los dormitorios de la casa, según reflejó el Nuevo Diairo.

Ferreyra sobrevivió y fue trasladado al hospital Ramón Carrillo de la capital santiagueña. Está internado en terapia intensiva.