
Este lunes el Papa Francisco inició su viaje desde Roma hacia Chile en su 22º travesía al extranjero. Nunca estuvo tan cerca de Argentina, sin embargo sólo sobrevolará el territorio donde nació para llegar al país trasandino. La gira continua luego hasta Perú: el jueves vuelve al Vaticano.
El avión del pontífice despegó a las 8 (hora local) del aeropuerto de Fiumicino de Roma rumbo a Santiago, para recorrer 12.500 km en 15 horas y 40 minutos de vuelo, dando inicio a su sexto viaje a América Latina.
Su primera actividad en Santiago será un encuentro con la presidenta socialista Michelle Bachelet, agnóstica confesa e impulsora de esta transformación social, que entregará el poder el 11 de marzo al conservador Sebastián Piñera. Uno de los puntos álgidos de la visita será la misa multitudinaria que oficiará en el parque O’Higgins, un enorme pulmón verde de la ciudad donde se esperan unas 400.000 personas.
Luego, según Perfil, la agenda continuará con reuniones con autoridades, comunidades indígenas, religiosos y pobres, en Santiago, Temuco (600 km al sur de Santiago) e Iquique (1.800 km al norte), donde realizará multitudinarias misas.
Tras pasar tres días en Chile se irá a Perú. El jueves en Iquique, un punto neurálgico de la inmigración, concluirá su visita con otra misa en una playa a orillas del océano Pacífico.
Según el ministerio del Interior, cruzan a Chile cerca de un millón de argentinos, bolivianos y peruanos para ver al Papa. En las fronteras se ha incrementado en un 96% el contingente habitual de funcionarios en periodo estival y en un 63% en el Paso Internacional de los Libertadores -el principal cruce entre Argentina y Chile en plena cordillera de los Andes.



















