Por Germán Beauge* (Especial para Nexo Diario)

El jefe del Samsung Group, Jay Y. Lee, fue arrestado hoy por su presunta participación en un escándalo de corrupción que ha sacudido a las altas esferas del poder en Corea del Sur, dando un nuevo golpe al mayor fabricante mundial de teléfonos inteligentes y chips de memoria.
Lee, de 48 años y miembro de la familia más rica del país, fue puesto bajo custodia en el Centro de Detención de Seúl.
El ejecutivo es sospechoso en un escándalo de tráfico de influencias que llevó en diciembre al Parlamento a realizar un juicio político contra la presidenta Park Geun-hye, una decisión que si es ratificada por la Corte Constitucional la convertiría en la primera líder democráticamente electa del país que se ve obligada a dejar su cargo.
Los fiscales acusaron a Lee de entregar 37,7 millones de dólares a una empresa y a organizaciones apoyadas por Choi Soon-sil, una amiga de Park, a cambio del respaldo a una fusión de dos compañías de Samsung en el 2015.
Un portavoz de Samsung Group dijo que no se ha decidido si se apelaría a la orden de arresto contra Lee o si se buscaría el pago de una fianza. Samsung y Lee han negado cualquier accionar incorrecto en relación al caso.
“Nosotros haremos lo mejor para garantizar que se revele la verdad en los futuros procedimientos judiciales”, dijo el Samsung Group en un breve comunicado tras el arresto de Lee.
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.



















