Luego de que la modelo y activista Brenda Matos denunciara que no había conseguido ropa de su talle en un reconocido shopping de Buenos Aires, explotó nuevamente la polémica en torno a la Ley Nacional de Talles. En ese momento se desnudó, hizo un cartel y se sacó una foto. “No tengo que ponerme” y “Vestirme como se me antoja y no como pueda” fueron las frases con las que expresó su opinión.

A partir de esto, Organizaciones civiles y el Instituto Nacional contra la Discriminación volvieron a insistir con el reclamo por la Ley Nacional, ya que actualmente sólo existen 12 normas provinciales, muy diferentes entre sí, de las cuales solo cuatro están reglamentadas.

Desde Anybody Argentina, una organización que trabaja por una sociedad que incluya la diversidad corporal, declararon que “Hoy hay 12 leyes provinciales y algunas municipales, y como todas son distintas, los fabricantes no pueden cumplir con una docena de normas al mismo tiempo. Cuando hablamos de una ley coherente nos referimos a una que aplique siempre, no importa donde vivas”. Además, precisaron que “La ley de talles debe tener dos elementos: exigir un rango de entre 7 y 8 talles; y normalizar los talles para que un 44 -por ejemplo- tenga las mismas medidas en Buenos Aires, Río Negro o Catamarca”.

El reclamo por una Ley Nacional se encuentra en la plataforma Change.org, donde actualmente ya recolectó más de 4 mil firmas.

Las provincias que ya cuentan con una Ley de Talles son Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Córdoba, San Juan, Mendoza, La Pampa, Río Negro y Santa Cruz, además de la Ciudad de Buenos Aires, pero solo en cuatro distritos -el porteño, el bonaerense, el santafesino y el rionegrino-, la normativa ya fue reglamentada.
La polémica continúo con la respuesta en Facebook de una de las diseñadoras de uno de los locales mencionados por la modelo en su denuncia. El posteo en cuestión causó muchas controversias y pone en foco el debate.