Los resultados de las elecciones legislativas del domingo 22 dejaron mucho que pensar y demasiada tarea por hacer en el Frente Progresista. Pero con el paso de los días, lo que a primera vista se vio como una contundente derrota del socialismo, se empezó a mirar con otros ojos. “En diputados fue una contundente victoria del PRO”, fue la primera verdad, irrefutable. “En Rosario tuvieron una victoria para concejales, pero repartida en tercios. Es cierto igual que nos deja mal parados para el futuro”, hicieron la autocrítica.

Sin embargo, cuando se relevaron los resultados de toda la provincia, las caras pálidas comenzaron a tomar un poco de color. “El ‘huracán amarillo’ no ganó ninguna de las 12 ciudades donde se disputó la intendencia: 6 fueron del Frente y 6 del justicialismo”, analizó uno de los armadores de la estrategia del progresismo.

El oficialismo provincial ganó la intendencia en Rincón, Recreo, Suardi y Romang, mientras que renovaron mandato en Armstrong y Las Toscas.

De las 308 comunas, el Frente Progresista ganó en más de la mitad: 160. El Partido Justicialista en 82, otros partidos 39 y en apenas 15 gobierna Cambiemos.

En las elecciones a concejales también tuvieron un buen resultado. De las 55 localidades donde se votó, ganó en 22. En 15, Cambiemos y en 13 el PJ, mientras que en las 5 restantes ganaron otros partidos.

Mientras la concejalía de Rosario (el bastión socialista) es tomada como la peor derrota, la victoria en Santa Fe es tomada como la mejor conquista. En la capital provincial, Emilio Jatón aventajó por 9 puntos al candidato de Cambiemos, Carlos Pereira. “En las PASO había casi un empate y ahora le sacó 18 mil votos”, celebran en el Frente Progresista. Tienen que volver a hacer pié para las elecciones del 2019. Pero, al menos, las caras pálidas del domingo empezaron a tomar color. Ya saben de dónde agarrarse para darse un empujón.