
“Irina te amo”. El grito quedó inmortalizado frente a una cámara el 25 de agosto de 1996 tras un gol realizado para la Fiorentina contra el Milan por la Supercopa italiana. El “Bati” hacía historia en el viejo continente y contaba con el apoyo de la mujer que conoció en Avellaneda y lo acompañó durante toda su carrera: Irina Fernández.
LEER MÁS: Mirá cuál es el sueño que el Bati quiere cumplir en Reconquista
Pero el amor llegó a su fin. Después de treinta años juntos y cuatro hijos, la pareja se terminó. Según informó Crónica, el ex jugador se habría mudado de la casa que compartía con su familia en Reconquista, mientras que la mujer se quedó con Lucas, Joaquín y Shamel, sus tres hijos menores (17, 5 y 9 años, respectivamente). Thiago, el mayor de los Batistuta, vive en Buenos Aires donde trabaja como conductor de televisión.
La historia de amor había comenzado en Avellaneda, en un cumpleaños de 15. Insistidor, como en la cancha, el goleador habría terminado por convencer a Irina para salir. Mal no le fue. Se casaron, el 28 de diciembre de 1990.
Pocos meses después se mudaron a Florencia, donde nacieron los chicos más grandes. Después vivieron en Roma. Luego, tras su paso por un equipo qatarí, regresaron a Reconquista.
Aún se desconocen los motivos de la ruptura, pero se rumorea que hay una tercera en discordia.


















