
Campeón súperligero y welter de la Asociación Mundial de Boxeo. Peleó dos veces contra Floyd Mayweather, quien recientemente lo definió como “una leyenda”. Marcos René el “Chino” Maidana tiene una página importante en el libro del deporte nacional, y sin embargo en Margarita, su lugar en el mundo, lo caracterizan por llevar una vida terriblemente humilde.
Situada a 229 kilómetros de la capital santafesina, en el departamento Vera, Margarita es un pueblo de poco más de cuatro mil habitantes. Desde allí salió y allí volvió, tras su retiro, el Chino.

Fanático de la pesca, el ex boxeador aprovecha cada oportunidad para salir a tirar la caña. Se compró lancha y un par de motos de agua. Pero también lo hace desde una canoa, si es necesario.
Se lo suele ver rodeado de perros y le gusta andar a caballo. Otra de sus pasiones, claro está, son los vehículos. Camionetas y motos que adquirió fruto del esfuerzo arriba del ring. Nadie tiene nada para decir, Maidana se ganó con sudor cada uno de sus bienes que hoy le permiten darse ciertos lujos.

Párrafo aparte para la excéntrica ropa que le gusta usar. En su Instagram, que abrió meses atrás, se lo puede ver con camisas coloridas que le hacen juego con las pantuflas, cinturones Gucci, bata Versacce, remeras y camisas floreadas, coloridas y texanas. Estilo de vestimenta: Ricardo Fort.

Si bien hace más de un viaje al exterior, de donde trae la extraña ropa que usa, al Chino le gusta estar en su pueblo, con sus amigos y su familia. Inclusive elige invertir allí. La última: en abril abrió una cancha de Fútbol 5. Con una gran particularidad, donde deja su sello como siempre: una de las paredes tiene pintado un mural con la tribuna de su querido Colón de Santa Fe de fondo. Y en el medio la cara de Diego Armando Maradona, uno de sus grandes ídolos.

El Chino luce los kilos de más de su retiro con mucho orgullo. Sube recurrentes imágenes de asados en los que participa. También postea imágenes junto a celebridades con las que se encuentra: Del Potro, Luciano Pereyra y el Bichi Fuertes, entre otros.

El campeón del mundo elige pasar su vida en la ciudad que lo vio nacer. Allí está con su gente, sus animales y todo lo que se ganó con esfuerzo de peleador. Una leyenda que hace grande a Margarita.























