Cuando la Policía Federal y los funcionarios de la Justicia entraron al despacho del abogado Guillermo Heisinger para investigarlo por narcotráfico, se encontraron con un misterioso proyecto que les llamó la atención. Según reveló el diario La Nación, sobre el escritorio había una carpeta verde cuyo rótulo decía: “Proyecto Crematorio VGG”.

La banda de los Urabeños, de la cual estaban atrás las fuerzas de seguridad, es un cartel internacional que exportaba cocaína desde Rosario a África en cargamentos de arroz y estaba integrado en el país por 60 personas y 30 empresas.

En la nota publicada por La Nación se establece que la banda empezó a ser desbaratada por el juez federal Sergio Torres y el fiscal federal Federico Delgado, el 17 de septiembre de 2015 cuando la Gendarmería Nacional y la Dirección General de Aduanas secuestraron 12 kilos de cocaína.

Pero este emprendimiento que querían comenzar llamó la atención de los investigadores. La organización había pagado en 2013 al entonces intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González (fallecido en mayo pasado), un canon de 2.000.000 de pesos para explotar el crematorio del cementerio municipal San Lorenzo.

Iba a ser construido por una mutual rosarina y el costo estaba estimado en 19.500.000 pesos y 700.000 dólares.