
Enrique Marucci es el intendente de San Jorge, departamento de San Martín. Cuando su mandato termine, en 2019, tendrá 20 años consecutivos manejando el Gobierno local. Dos décadas, toda una vida.
El caso de Marucci es el más extremo de la Provincia, lleva cinco mandatos como intendente. Pero hay cuatro colegas que van por su cuarto período de gestión, 10 que están en su tercer período y 11 que, por ahora, sólo lograron una reelección.
El informe fue realizado por la Fundación Libertad y la Red Federal de Políticas Públicas y es una completa radiografía del Poder Ejecutivo en las ciudades santafesinas. Se tomaron datos del Tribunal Electoral provincial, para encontrar estos casos de intendentes atornillados al poder.
En el caso de las comunas, el panorama se pone aún más oscuro. Hay tres presidentes de comuna que van por su decimoquinto mandato, 4 en su decimocuarto, 2 en su decimotercero y 4 por su decimosegundo, por ejemplo. En total, más de 200 jefes comunales ya superaron su cuarto mandato.
En esta línea, se destacan las permanencias de Roberto Giraudo (FPCS) en Larrechea (departamento San Jerónimo) y la de Jorge Rufino (FPCS) en Eustolia (Castellanos). Ellos cumplirán en 2017 30 años ininterrumpidos en el poder. Lo mismo hubiese sucedido con Luis Muñoz (FJPV) al frente de la comuna de Garabato (departamento Vera), pero murió en su cargo el 07 de mayo de 2016. Lo sucedió Belkis Beatriz Villalba, quien culminará el período.

En promedio, los intendentes santafesinos están en el poder 1,95 mandatos, mientras que los presidentes comunales llegan a 3,70 veces. Otro dato importante del estudio indica que el 73% de las localidades de la provincia le dio a sus representantes, al menos, una reelección.
Todo ello, a pesar de que en Santa Fe la participación política es alta (hasta en las localidades más pequeñas existen listas variantes en cada elección), no hay efecto arrastre porque no existe la boleta única y el nivel de participación de los electores es muy alta: en los sufragios de 2015 fue de casi el 80%.
Sin embargo, por lo general, los electores deciden renovarle la confianza a los “barones” de Santa Fe, atornillados a sus cargos, algunos durante décadas.


















