Al menos una persona murió tras la llegada a Texas del huracán Harvey, el de mayor fuerza que tocó territorio estadounidense en 12 años. La víctima era de la pequeña ciudad costera de Rockport, donde hubo vientos de hasta 215 kilómetros por hora.

Rockport, donde viven unas 9.000 habitantes, amaneció hoy desolada con calles convertidas en auténticos ríos, árboles derribados, señales de tráfico arrancadas, edificios derruidos y hasta barcos dados la vuelta por la fuerza del viento.

El huracán también provocó múltiples destrozos, inundaciones catastróficas y dejó a cientos de miles de personas a oscuras también en la ciudad de Corpus Christi.