
El cartel de la polémica se encuentra en el apart-hotel “Paradies del cantón de Los Grisones” de la estación alpina de Arosa, en Suiza. En la zona de piletas del establecimiento, la señal indica que solo los judíos deben ducharse antes de meterse en la piscina.
El texto en cuestión, firmado por el encargado, señalaba: “A nuestros visitantes judíos, mujeres, hombres y niños, por favor dúchense antes y después de nadar. Si rompen las reglas, me veo obligado a cerrar la piscina”.

Una familia judía que había reservado una habitación, fotografió el hecho y lo envió al canal de televisión israelí Channel. El cartel permaneció 24 horas en una de las puertas de vidrio, tiempo suficiente para ocasionar una ola de protestas considerables que concluyeron en una queja formal del gobierno de Israel frente al embajador en Suiza.
El Jerusalem Post y otros medios israelíes informaron del polémico mensaje y la viceministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Hotovely, lo calificó como un “desagradable acto antisemita”, y pidió explicaciones formalmente frente al embajador suizo.



















