Luego de un procedimiento que incluyó varios allanamientos, la policía logró detener ayer al sujeto que ingresó a un minimercado en la localidad de Cayastá, ejecutando a quemarropa a Héctor Elpidio Vargas.

El suceso había ocurrido en horas de la noche del viernes, cuando Vargas, la victima de 29 años, entró pidiendo ayuda a un local llamado “El Amanecer”, ubicado en el barrio Sur de la mencionada comuna, a tres cuadras de la plaza principal.

En un estado de pánico le ordenó a una de las cajeras: “Llamá a la policía que me están esperando afuera”. En la vereda estaba el victimario que, con poca paciencia se adentró en el minimercado minutos después, buscándolo frenéticamente entre las góndolas hasta tenerlo enfrente y sin bacilar le apuntó con su pistola calibre 9mm disparándole a sangre fría en cuatro oportunidades. Las balas impactaron en el pecho y abdomen de la víctima, la cual murió prácticamente al instante.

El crimen se dio frente a la desconcertada mirada de los empleados y clientes que se encontraban dentro del comercio sin poder creer lo que estaba sucediendo. Incluso, una mujer fue herida por un proyectil que rebotó, rozándole uno de sus tobillos.

A partir del entonces, con el sospechoso identificado, salieron a las calles las distintas dependencias de la Unidad Regional VII.

Se trataba de Carlos Loseco, un joven de 25 años que estaba prófugo desde hace tiempo cuando salió de la cárcel de Las Flores por beneficio de las salidas transitorias y nunca regresó.

Con las autorizaciones legales correspondientes, las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) allanaron cuatro domicilios pertenecientes a familiares de Loseco, pero en ninguna de las viviendas se encontraba el sujeto buscado. Según pudo saberse después, habría visto venir a los uniformados y escapó por los pasillos hasta la casa de un vecino. Los policías, alertados de la manobra, acordonaron el lugar para evitar que pudiera fugarse nuevamente

Finalmente, ya en horas de la tarde del Sábado Carlos Loseco fue encontrado en una casa que lindaba con los domicilios allanados, allí fue identificado mientras simulaba lavar ropa en unos baldes para pasar desapercibido.

Sin ofrecer resistencia, fue esposado y trasladado a una celda de la Alcaldía de Helvecia, donde quedó a disposición de la justicia. Los agentes no lograron encontrar el arma de fuego en los allanamientos realizados.

Todavía no está del todo claro cuál o cuáles fueron los motivos que llevaron al asesino a ejecutar a la víctima.

Se sabe formaban parte de distintos grupos “conflictivos” de sujetos que tenían una vieja rivalidad entre sí.

Por otra parte, trascendió que un par de semanas atrás, en un bar de la zona se produjo entre estas “bandas” un crudo enfrentamiento en el que abundaron las trompadas y las amenazas cruzadas.

Finalmente, también circula un rumor de que el conflicto habría estallado por disputas territoriales vinculadas a la venta de estupefacientes.