El mundo del fútbol siempre trae sorpresas consigo. La historia de vida de Philip Mulryne no escapa de esta afirmación. Oriundo de Irlanda del Norte, el ex jugador cumplió el deseo que la gran mayoría de los futbolistas. Llegó a los 12 años a las divisiones juveniles del Manchester United y hasta jugó con David Beckham. Pero esto no es lo más sorprendente de su vida.

Sus mejores años los pasó en el Norwich City, donde ganaba cerca de un millón de dolares por temporada. Hasta el amor le sonreía: el futbolista salía con una modelo llamada Nicola Chapman. Además ya formaba parte de las convocatorias de su selección nacional.

Fue en la selección donde todo comenzó a cambiar. Pese a su buena actuación y entrega dentro de la cancha fue en 2005 cuando se escapó de la concentración para tomar una cerveza en un bar. Por este comportamiento nunca más volvió a ponerse la camiseta de su país. Tres años más tarde las continuas lesiones lo empujaron a dejar su querido fútbol.

Se acercó al obispo Noel Treanor y comenzó a hacer obras de caridad. Con el tiempo la idea de convertirse en cura le gustaba más. El sábado pasado fue ordenado sacerdote de la Orden Dominica Irlandesa. Fue una ceremonia muy especial donde entró siendo un ex futbolista millonario y salió como el padre Philip.