
En la noche de ayer se llevó a cabo una reunión clave entre las diferentes agrupaciones opositoras y la dirigencia rojiblanca, donde trataron de ponerse de acuerdo en muchos aspectos organizativos y economicos por los que está atravesando el club.
La iniciativa fue puramente exclusiva del actual presidente, quien se vio muy acorralado por los malos resultados deportivos y, en busca de mejorar la situación institucional del club, decidió llamar a todos los unionistas para salir juntos del mal momento.
Hoy en día parece que llegó la calma al club, y quedaron atrás los lamentables hechos de violencia que se vivían cada vez que Union jugaba de local.
Luego de la mencionada reunión, el mandamaz tatengue dialogó con la prensa y dijo lo siguiente:
“Todo fue muy positivo, ellos están tan preocupados como nosotros, queremos salir de la situación deportiva, hay consenso que Unión no debe vender, tiene un plantel corto y debe reforzarse. Tenemos que terminar 2023 en la posición que los unionistas quieren, los socios y simpatizantes, alejados del descenso, que es un fantasma que teníamos fechas atrás y nos estamos alejando.”
“Básicamente no tenemos cláusula de rescisión con ningún jugador, eso lleva a que todo esté sujeto a nuestra aprobación y decisión. Tenemos que priorizar lo deportivo y aunar esfuerzos para alejar el fantasma que apareció. Hoy estamos fuera de esa posición, esto es una ruleta rusa, no siempre es racional, descendieron equipos que no lo merecían”.
“Por la confianza, la entrega, tenemos la satisfacción de ver un equipo con absoluta entrega, pero cuando los resultados no llegan el jugador pierde esa confianza. Hay una cuota de azar, estamos en la tabla del año con 12 equipos, donde no hay que se pesimista pero tampoco confiarse que todo estará bien. Hay que aportar desde todos lados, nosotros dando el apoyo total al cuerpo técnico y plantel para dejar atrás esta situación”.





















