
El cocinero Lucas Escobar sigue avanzando en el reality de Telefé “Dueños de la cocina”. Y mientras continúa, se hace de más fanáticos que lo acompañan en la patriada de convertirse en el mejor chef.
En el programa del último sábado contó una conmovedora historia. Lucas viene de una familia hotelera- gastronómica, pero a los 15 años llegó a Santa Fe para jugar al fútbol. Aunque su carrera como deportista se frustró y por eso decidió buscar otro rumbo.
“Me instalé en una esquina chiquita, en un restó para 30 personas”, empezó a contar y a abrirse al público. Y agrego: “Fue un sueño de una hermana que ya no tengo. Ella se había ido al sur a hacer una pasantía y agarró un hantavirus, que lo transmite una ratita que hay en el sur. Y bueno, un día antes de mi cumpleaños se fue”.
Pero Lucas muestra que siempre hay que tener fe y fuerzas para salir adelante: “Ella fue el motor para llevar esto adelante. Me da mucha confianza y mucha fe de q puedo lograr grandes cosas. Y esto que me toca vivir hoy, me va a llevar hacia arriba”.
El chef que hace delicias en su restaurante de rincón, Fratello, muestra en sus redes fotos de diferentes momentos de su vida. Muchas del programa, pero otras tienen que ver con lo que cocina en su bar de campo: en la previa del día del padre mostró cómo cocinaba corderos a la estaca.



















