
Se cumplieron dos meses desde que comenzó a regir el decreto provincial que permite a la policía retener motocicletas en infracción en la vía pública.
Hasta ayer, la Unidad Regional I secuestró 722 motovehículos. A estos hay que sumarles los retenidos por otras policías como la PAT y la Comunitaria, lo que elevaría la cifra entre 900 y 950.
También hay que sumarte 366 motos más en otros operativos policiales y si se les suma la de los operativos en conjunto con la Municipalidad de Santa Fe y Santo Tomé, hacen a un total de 2.500 en estos dos meses.
Entre otras cifras, solo el 35% de las motos retenidas fueron devueltas a sus dueños; y se observa un “descenso significativo de los delitos cometidos con motovehiculos del 34%”.
Sobre las faltas que derivan en la retención de las motos, la principal es la falta de documentación, después la patente y en tercer lugar la falta de casco y seguro.


















