Tras terminar arriba en el primer tiempo, Argentina bajó la intensidad de su juego y Brasil tuvo algunas oportunidades de empatar.

Pero ninguna tan clara como la que sucedió a los 62. Una pelota en profundidad para Gabriel Jesús que eludió con categoría a Romero. El empate era inevitable. Pero su disparo se estrelló en el palo y salió para el medio del área. Desde atrás llegaba Williams para rematar al par de defensores argentinos que habían quedado sobre la línea del arco. Tampoco tuvo suerte: le dio al otro palo.