Una de las sorpresas del partido fue el gol de Bastia, pero una aún mayor fue las banderas del Sabalero. Los “trapos” rojinegros estaban colgados al revés. En la jerga futbolera se sabe que esto es un signo de que algo no anda bien con el club o la dirigencia.

Al parecer, el problema surgió por una acción del presidente de Colón. José Vignatti no habría dado localidades para el partido por Copa Argentina a los barras y estos expresaron su descontento de esa manera. Las localidades tenían un costo de $300 y solo se podían obtener en la cancha de Quilmes. Lo que el presidente de la institución habrá querido evitar es la reventa de las entradas.

Banderas tan populares como la de “Los de Siempre”, “Barrio Yapeyú” y “Roma” se puedieron observar mal colgadas.