“Boluda, este barco viene de Cabo Verde, ¿eso no es en África?” La frase es real y fue pronunciada el sábado pasado por una inspectora de la Dirección de Sanidad de Fronteras que se ubicaba en el puente de mando del buque crucero de bandera de Bahamas MS Hamburg. Su interlocutora era otra funcionaria del mismo organismo que se encontraba en tierra y sostenía que la isla integra el continente asiático, según describió el sitio de noticias INFOBAE.

El “error”  permitió que una nave procedente del continente africano llegara al país casi sin controles en medio de la preocupación mundial que existe por el surgimiento de la variante Ómicron de coronavirus.

Si bien este lunes fueron publicadas nuevas restricciones en la Argentina para personas que estuvieron en ese continente en los últimos 14 días, las autoridades de fronteras ya habían recibido indicaciones internas de extremar los controles para postergar lo máximo posible el ingreso de la nueva cepa al país. El buque había estado 6 días navegando.

Todo transcurrió con normalidad hasta las 8:15 del sábado, cuando se desató la discusión entre la inspectora que detectó el error con su compañera, ambas integrantes de la oficina que tiene la responsabilidad de velar por la sanidad nacional en fronteras marítimas, aéreas y terrestres de todo el país.

Según pudo reconstruir Infobae, con la discusión quedó en evidencia que el personal sanitario que el viernes había habilitado el descenso de los pasajeros desconocía que el puerto caboverdiano de Praia (del cual procedía el crucero) es parte del Archipiélago de Cabo Verde, ubicado en el Océano Atlántico, frente a las costas de Senegal, en el norte de África.

“Fue increíble presenciar la acalorada discusión telefónica en el puente de mando del buque, los gritos de la persona que hablaba desde tierra se escuchaban a través del celular de la funcionaria embarcada. Se consultaban mutuamente si Cabo Verde era parte de Asia, de África o de la India. Luego de un silencio, llegó la confirmación: “Es África” nos mandamos una macana”, relató uno de los testigos del hecho.

Una vez descubierto el fallo, llegó la orden de retirar la “libre plática” de la nave. “Señores este buque está en cuarentena en virtud de las disposiciones del Estado Nacional, nadie puede bajar o subir”, se informó oficialmente. En esos momentos también se llevaba a cabo en el barco una inspección rutinaria de la Prefectura Naval Argentina. El personal policial tuvo que desembarcar y trasladarse a través de un corredor seguro a un centro de aislamiento de la institución.

Simultáneamente, se ordenó a los pasajeros y tripulantes el confinamiento en camarotes a la espera de que se realicen los hisopados de rigor, cuyos resultados se conocerán en las próximas horas.

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