El Consejo Federal de Educación de analiza por estas horas cual será el protocolo que regirá cuando en todos los niveles educativos. El principal objetivo es culminar con el esquema actual de burbujas que divide al alumnado en dos grupos para pasar a la presencialidad total en las escuelas.

Es por eso que el Ministerio de Educación de Santa Fe estudia sumar algunas medidas más a las nuevas condiciones y parámetros planteados y acordados con Nación. Se profundizarán las medidas sanitarias dentro de las escuelas, como por ejemplo los controles de temperatura y otros síntomas; ingresos y salidas escalonadas, lavado de manos y la ventilación cruzada.

Sobre este último punto, la cartera educativa piensa en sumar un recreo para que las aulas se liberen de los alumnos y se pueda lograr una mejor ventilación y sanitización del espacio.

De la misma forma que el gobierno nacional, el Ministerio de Educación provincial se alista para incrementar la presencialidad a partir del 1 de septiembre. Igualmente, advirtieron que “las instituciones educativas requieren de un tiempo de organización interna y de comunicación a los padres y familias; lo cual lleva su tiempo”.

Hasta este jueves, en la provincia de Santa Fe había 800 escuelas con presencialidad completa. De ese total, 600 son establecimientos rurales y el resto se encuentran en pequeñas localidades.

A ellos se les sumaron los jardines de infantes que desde este lunes dejaron el esquema de burbujas. Fuentes ministeriales indicaron a este medio que son alrededor de 600 en toda la provincia.