El dueño del holding alimenticio JBS, Joesley Batista, denunció que el presidente Michel Temer dio su aval para silenciar, mediante dinero, al ex diputado Eduardo Cunha preso desde el año pasado por la causa del Lava Jato.

El empresario entregó a la procuración general, conducida por el fiscal de fiscales Rodrigo Janot, una grabación donde el jefe de Estado le pide que “cuide del asunto” del ex parlamentario. Esto ocurrió el 7 de marzo último. Y según el dueño de JBS, la conversación tuvo lugar en el Palacio de Jaburú, que habita el mandatario.

Según publicó Clarín, Batista reveló que él llegó ese día a la residencia oficial en Brasil “con la máxima discreción” y dijo que Temer ya lo aguardaba. La reunión fue de solamente ellos dos y no consta de la agenda presidencial de ese día. El ejecutivo decidió llevar en su bolsillo un grabador para, precisamente, tener con qué probar lo que iba a ocurrir. Ambos conversaron según revela el diario O Globo por 40 minutos sin testigos. Pero ese diálogo resultó íntegramente grabado.

En relación a las denuncias que podrían comprometer su permanencia en el cargo, el presidente Michel Temer indicó a través de su oficina de prensa que “jamás solicitó pagos para obtener el silencio del ex diputado Eduardo Cunha. No participó ni autorizó cualquier movimiento con el objetivo de evitar la delación (del legislador)”. Afirma, también, que “el encuentro con el empresario Joesley Batista ocurrió a comienzos de marzo, en el Palacio de Jaburú, pero no hubo diálogo que comprometiese la conducta del presidente de la República”

Según Globo, que difundió parte de esa grabación en su noticiario nocturno de este miércoles, Josesley afirma que él le pagaba una mensualidad a Cunha, y a uno de sus operadores preso Lúcio Funaro, para que ambos “no abran el pico”.