Una noticia sorprendió a las autoridades de la comuna de Santa Rosa de Calchines. El domingo, personal de la Base de Operaciones y Control del Gobierno frenó una unidad de transporte de pasajeros que había ingresado a su localidad: traía 22 personas, entre ellos menores de edad, oriunda de Mendoza.

Los viajeros indicaron que llegaban a la zoan para trabajar en un campo como jornaleros, pero no tenían los permisos necesarios. Por eso, los funcionarios se comunicaron con los productores agropecuarios a los cuales mencionaban como destino laboral. Pero ellos le dieron una respuesta negativa.

Por eso, demoraron a todo el pasaje como así también a los dos choferes. Luego, hicieron que el colectivo vuelva a Mendoza: solo quedaron en Santa Rosa ocho personas que eran de esa localidad, pero todos en cuarentena.

La Presidenta Comunal, Natalia Galeano, dijo que el fiscal “comprobó que los permisos de circulación fueron adulterados, la autoridad competente resolvió que los pasajeros domiciliados en la localidad quedaran cumpliendo el aislamiento en el distrito, siendo el gobierno Comunal el garante de dichas condiciones”.