
Un gravísimo hecho sucedió en la tarde del sábado, cuando un grupo de amigos se disponía a ir a pasear a la Costanera. De repente, un delincuente pasó por la calle, se frenó, sacó un arma e intentó robarse una moto. En la faena le disparó a quemarropas a uno de ellos, pero no pudo llevarse el vehículo.
Alrededor de las 16:30, el ladrón pasó por la puerta de una casa ubicada en 9 de Julio al 4400, en barrio Fomento. No se amilanó ni siquiera al ver a los cuatro jóvenes que estaban en la puerta junto a las motos.
“Quédense quietos”, les dijo el delincuente y se subió a la moto que estaba en la calle. Agustín, el dueño del vehículo quiso detenerlo, pero el ladrón le disparó a un metro de distancia y le pegó en la pierna. Por suerte, el arma se le trabó y no pudo seguir defendiéndose.
Aprovechando eso, los amigos de Agustín empezaron a arrojarle cosas, incluso un sillón. Y consiguieron que el ladrón debiera irse sin la moto.
El chico herido fue internado en el hospital José María Cullen, pero está fuera de peligro.



















