
Un final anunciado: la obra de la ruta 1 estaba completamente paralizada y finalmente llegó el telegrama de despidos para las últimas 43 personas que quedaban trabajando allí.
Las obras de la ruta llevaban un 50% de avance, todavía faltaba mucho, pero la crisis complicó al Gobierno que dejó de pagarle a las empresas constructoras. Pero los trabajadores fueron los más indignados: “Nos despidieron a todos. Están jugando con nosotros. Nos habían retomado y ahora nos mandan telegrama. Tomamos todas las medidas necesarias legales. Podemos cortar la ruta, es una burla. Los compañeros están cansados”, dijo Jorge Gómez, delegado gremial.
Mientras analizaban qué medida de fuerza tomar, Gómez indicó: “Queremos que el presidente de la cámara de construcción de la cara”.


















