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	<title>les luthiers Archives - NexoDiario</title>
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	<description>Periódico digital de noticias de Santa Fe, Argentina y el mundo</description>
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		<title>La particular despedida de Dady Brieva a Marcos Mundstock</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Nexo Diario]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2020 13:10:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[INFO GENERAL]]></category>
		<category><![CDATA[dady brieva]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>"Una vez casi fui Les Luthier" contó el santafesino. En la anécdota también mencionó a otro gran humorista fallecido esta semana, Horacio Fontova. Mirá.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El pasado miércoles, la noticia del fallecimiento de Marcos Mundstock impactó fuertemente en todos aquellos que crecieron con su particular manera de hacer humor. El ex-Les Luthiers fue muy querido y respetado por todo el mundo del espectáculo, que lo despidió entre risas y lágrimas con mensajes de agradecimiento.</p>
<p><img loading="lazy" class="size-full wp-image-107288 aligncenter" src="https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2020/04/dadyfontova.jpg" alt="" width="790" height="444" srcset="https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2020/04/dadyfontova.jpg 790w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2020/04/dadyfontova-300x169.jpg 300w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2020/04/dadyfontova-768x432.jpg 768w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2020/04/dadyfontova-696x391.jpg 696w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2020/04/dadyfontova-747x420.jpg 747w" sizes="(max-width: 790px) 100vw, 790px" /></p>
<p>Dady Brieva se encargó de recordarlo a través de su programa de radio con una anécdota muy particular. &#8220;Una vez casi fui Les Luthier&#8221;, dijo el santafesino para arrancar su &#8220;homenaje&#8221; en <em>El Destape Radio</em>.</p>
<h5><strong>Anécdota</strong></h5>
<p>“En el año ’76 fui con mi primera mujer a ver el espectáculo ‘Mastropiero que nunca’ al teatro Trovador. Fuimos con un grabador, cosa que no estaba permitida, y lo pusimos en funcionamiento mientras duraba el show. Pasaron los años y un día yo estaba cerrando contrato con Jorge Guinzburg para hacer los ‘Tres tristes tigres’ en El Trece cuando me llama Marcos Mundstock para decirme si podía reemplazar a uno de los integrantes de los Les Luthiers durante una gira por España”, contó Dady, en <em>Volver Mejores</em>.</p>
<p>Y agregó que su asombro fue tal que no podía creer tal ofrecimiento que, por compromisos con Guinzburg, no pudo aceptar. “Era para reemplazar a Daniel Rabinovich”, siguió. Más allá de tener una decisión tomada, aceptó fijar un encuentro con Mundstock y Jorge Maronna, también miembro fundacional de Les Luthiers para que le contasen la propuesta. “Cuando nos encontramos les conté todo lo que habían significado para mí. Al momento de ofrecerme la propuesta, les dije que no podía aceptarla. ‘¿Por qué me decís eso y aceptaste venir?’ me dijo Mundstock. ‘Porque lo quería escuchar de tu boca’”, afirmó.</p>
<p>“Yo no fui el reemplazo, fue “El Negro” Fontova”, relató el miembro de Midachi, haciendo mención a otro grande del humor que partió ayer. “No sé cómo hubiese funcionado con los Les Luthiers. Yo soy más gitano, me va más la improvisación”, cerró.</p>
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		<title>La columna de Leuco: &#8220;Memorias de un Luthier&#8221;</title>
		<link>https://nexodiario.com/la-columna-leuco-memorias-luthier/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfredo Leuco]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Aug 2017 21:10:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[POLÍTICA & ECONOMÍA]]></category>
		<category><![CDATA[les luthiers]]></category>
		<category><![CDATA[Los Leuco]]></category>
		<category><![CDATA[luthiers]]></category>
		<category><![CDATA[Nexo Diario]]></category>
		<category><![CDATA[nexodiario]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entre tanto terror, dolor y horror que viene de Barcelona, entre tanta corrupción que supura la realidad argentina post cristinista, elegí para este viernes un poco de aire fresco.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" class="wp-image-21694 aligncenter" src="http://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/08/los-leuco-les-luthiers-300x189.jpg" alt="" width="602" height="379" srcset="https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/08/los-leuco-les-luthiers-300x189.jpg 300w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/08/los-leuco-les-luthiers-768x484.jpg 768w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/08/los-leuco-les-luthiers-696x439.jpg 696w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/08/los-leuco-les-luthiers-666x420.jpg 666w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/08/los-leuco-les-luthiers.jpg 915w" sizes="(max-width: 602px) 100vw, 602px" /></p>
<p class="p1"><span class="s1">Entre tanto terror, dolor y horror que viene de Barcelona, entre tanta corrupción que supura la realidad argentina post cristinista, elegí para este viernes un poco de aire fresco en el aire libre. Para poder respirar con un poco de esperanza. El miércoles, con mi hijo Diego presentamos un libro y acompañados por nuestro admirado Marcos Mundstock, yo dije esto que quiero compartir con ustedes:</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Vine acá con un solo objetivo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Decir gracias.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias totales.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias a Carlos Nuñez Cortés por este librazo llamado “Memorias de un Luthier”.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias Carlos: tu trabajo es una biblia laica para nosotros que somos feligreses, de Les Luthiers.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias por este cuaderno de bitácora de semejante aventura.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Empecemos con las suposiciones tan típicas de los periodistas. Supongo, creo, que la obsesión de Carlitos (como le dice Marcos) por el detalle y para que todo funcione debe ser una herencia de su padre Anselmo, relojero de Murcia como su abuelo. Su minuciosidad registró 7.500 representaciones de Les Luthiers en 150 ciudades del mundo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Carlos se llama como su admirado Chaplin. Sus oídos llevan la más maravillosa música que es la música sefaradí que le cantaba Julia, su madre. Así como lo ven, tan humilde, Carlitos, (o el Loco, como también le dice Marcos), es concertista de piano, compositor y arreglador de música. Fue premiado varias veces por sus partituras para obras de teatro. Pero como si esto fuera poco, diría un vendedor ambulante, Carlos Nuñez Cortés es licenciado en Química Biológica y naturalista de alma. Recorrió el mundo mirando muy arriba, descubriendo los misterios de las aves entre las montañas y muy abajo, buceando la belleza de los caracoles marinos y terrestres. Por eso es Malacólogo. No sé si Marcos le dice: cha Malacólogo, vení para acá. Pero no se asusten, que no es nada malo. Es porque tiene 9 mil caracoles en su colección.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En el siglo XVI, a los fabricantes de laúdes les decían luthiers. Y luego por extensión a los que construían instrumentos de cuerda. Carlos es el luthier de Les Luthiers. El fabricante de este libro del que estamos celebrando su nacimiento y el inventor y fabricante de muchos de los instrumentos informales.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Sus hijos, Leonardo y Nathalie deben estar colosalmente orgullosos. El texto está dedicado a Valeria, su mujer, casi como una confirmación de que existen tanto el oído como el amor absoluto.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Creo que todos los argentinos tenemos muchos motivos para decirle gracias a Les Luthiers. Este libro es un resumen de toda la deuda que hemos contraído con ellos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias porque nos alegran la vida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Durante muchos tiempos de cólera de la Argentina, ellos repartieron felicidad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias por el espejo ético que construyeron. Además de haber generado uno de los hechos artísticos más importantes de los últimos 50 años en Argentina, y eso ya es muchísimo, fabricaron una utopía de honradez intelectual que nos puede servir de guía.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Apuestan a las grandes mayorías, a un humor inteligente y sin chabacanería, pero lejos del elitismo culturoso. No cayeron en la trampa de algunos presuntos intelectuales que creen que mientras menos gente va a verlos, más geniales son. Nunca fueron sectarios ni excluyentes. Supe como llenaron la cancha de fútbol del Sevilla en España y pude ver en persona, con mis propios ojos, como emocionaron hasta las carcajadas a 12 mil personas en el Festival de Cosquín en el que muchos subestiman la inteligencia del pueblo y van a hacer demagogia con palmas y temas pegadizos. Hablo de esa vocación por buscar la felicidad del pueblo a través de la risa. Uno sabe que volverán y serán millones de carcajadas.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias Carlos Nuñez Cortés por haber recorrido la obra que nos legaron. Y porque queda muy en claro que trabajaron con la máxima creatividad pero también con las manos limpias, las uñas cortas y la frente alta.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Ganaron todo el dinero que se merecen por su trabajo, pero nunca cedieron a la tentación de la máquina de chorizos, de caer en el mercantilismo trucho que todo lo traduce a dólares y destruye el arte. Se respetaron a sí mismos y nos respetaron a nosotros. Y además, son un ejemplo por la democracia interna que ejercen cotidianamente. Su propia existencia como grupo demuestra la posibilidad de la convivencia entre los distintos, la tolerancia, el pluralismo, esa manera tan maravillosa de enriquecernos con la opinión y la mirada del otro. ¿O alguien cree que es fácil que tantos talentos convivan durante tanto tiempo sin tener problemas entre ellos?</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La moraleja es: si un grupo de trabajo puede, un país también puede.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Exhibieron en toda su trayectoria una vocación por la igualdad, esa actitud mosquetero del todos para uno y uno para todos, ese elevar la palabra compartir a su máxima expresión y esa capacidad para discernir entre igualdad y uniformidad. Todos tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones pero todos respetan las características personales de cada uno, su propio pensamiento, la singularidad que los hace seres irrepetibles.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Tienen una ley interna que es sagrada: la ley del no jodás que se basa en el principio de la incomodidad respetable. Un teorema científico que dice así: cuando a alguno le jode demasiado que lo jodamos un poco no lo jodamos ni siquiera un poco porque sería joderlo demasiado. Brillantes brillaron en el Lincoln Center de Nueva York y en nuestro Teatro Colón. Este año ganaron el Premio Princesa de Asturias a las Comunicaciones y Humanidades.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Me pongo de pié para nombrarlos, queridos Les Luthiers.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Ellos siguieron siempre en la huella, predicando con el ejemplo, no con el dedito levantado y sin bajar nunca una bandera.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Gracias Carlos, gracias Les Luthiers.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Los argentinos les debemos mucho. Pero yo particularmente les tengo que agradecer que nos hayan ayudado a educar a mi hijo Diego. Con Silvana, su madre, asistimos al milagro emocionante de escucharlo recitar muchos de los temas de Les Luthiers. Era muy chico, pero de tanto verlos, se había aprendido las letras de memoria. Se nos caía tanto la baba de felicidad que en algunas reuniones familiares torturamos al pobre Diego y le pedíamos que actuara alguna parte de algún espectáculo. Por eso digo que ustedes nos ayudaron a educarlo. Porque de esa excelencia bebió, con ese humor se alimentó y tal vez por eso, nunca se sabe, hoy perdió el pudor y puede hablar frente a una cámara de televisión o frente a un auditorio como este sin sentir vergüenza.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Venimos de un domingo electoral. Y les cuento a quien voté. Yo voté por tener un país Les Luthiers. Un país edificado por todos a su imagen y semejanza. Un país donde construyamos nuestros propios instrumentos para ganarnos la vida con honradez y que por eso seamos respetados y muy bien recibidos en cualquier país del mundo. Un país en el que todos los argentinos cantemos la misma melodía y celebremos la vida con la alegría que no teme ni ofende, como la verdad. Las risas y la admiración que vienen cosechando hace 50 años son transparentes y genuinas, valientes y sensibles. Muy argentinas. Como el país que soñamos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Sus fieles seguidores no les gritan potros ni ídolos. Les gritan genios, con precisión de cirujanos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Dice Carlos Nuñez Cortés, Carlitos o el Loco que se retira. Dice que cuando vuelvan de España no se subirá nunca más a un escenario. Nos negamos terminantemente. Con todo respeto Carlos, quiero decirte algo: El talento no se jubila. Quiero resistir esa determinación de finalizar tu carrera. Como soy muy futbolero te lo digo en ese lenguaje. No, no te vayas campeón. Quiero verte otra vez. Y cuídate changuito.</span></p>
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		<title>La columna de Leuco: &#8220;Rabinovich, maestro de la alegría&#8221;</title>
		<link>https://nexodiario.com/la-columna-de-leuco-rabinovich-maestro-de-la-alegria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfredo Leuco]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 May 2017 18:48:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[INFO GENERAL]]></category>
		<category><![CDATA[columna]]></category>
		<category><![CDATA[les luthiers]]></category>
		<category><![CDATA[leuco]]></category>
		<category><![CDATA[rabinovich]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la Feria del libro le dimos la bienvenida a un libro llamado “Neneco- Daniel Rabinovich más allá de Les Luthiers”. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" class="wp-image-10814 aligncenter" src="http://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/05/feria-del-libro-les-luthiers-300x178.jpg" alt="" width="543" height="322" srcset="https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/05/feria-del-libro-les-luthiers-300x178.jpg 300w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/05/feria-del-libro-les-luthiers-696x413.jpg 696w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/05/feria-del-libro-les-luthiers-707x420.jpg 707w, https://nexodiario.com/wp-content/uploads/2017/05/feria-del-libro-les-luthiers.jpg 739w" sizes="(max-width: 543px) 100vw, 543px" /></p>
<p>Anoche, en la Feria, le dimos la bienvenida a un libro llamado “Neneco- Daniel Rabinovich más allá de Les Luthiers”. Una sala llena, desbordante de emoción, celebró la maravillosa vida de Daniel, más allá de su muerte. Planeta publicó esta idea de Susana, su esposa, su amor, su cómplice y su todo. Pablo Mendelevich tuvo la grata tarea de escribir una historia conmovedora con testimonios de sus amigos y familiares.<br />
Ahora sí, Daniel vivirá eterno en esos textos y en las risas de todos los que recuerden sus geniales travesuras en Les Luthiers que están festejando 50 años de vida.<br />
En la presentación del libro hablaron sus eternos compañeros y nos hicieron lagrimear por la ausencia y reírnos con los recuerdos de su presencia. Los corazones de Inés y Fernando, los hijos de Daniel y Susana, vibraron de otra manera. Es que el talento de Rabinovich sembró carcajadas y recogió lealtades. Extrañamos tanto a Daniel porque él amó la vida tan intensamente y le puso tanta pasión que fue muchas cosas además de un ser humano sensible y solidario. Carlos Nuñez Cortes contó que en Vigo, mientras se trasladaban al hotel, su representante les comentó: “¿Ven esa cola?” Era de noche y el frío español calaba los huesos. La fila era larga y ordenada. “Es gente que está esperando que mañana abran la boletería para sacar entradas para ir a verlos al teatro”. Se quedaron mudos.<br />
Al rato de instalarse, Daniel golpeó la puerta de la habitación y le dijo a Carlos: “¿Y si le llevamos café a la gente que está en la cola?”. El café se terminó en dos segundos. Pero el afecto de la gente duró un buen rato. No podían creer que sus ídolos estuvieran allí en plena calle y madrugada tratando de que se les hiciera menos sacrificada la espera. Así era Daniel. Pero esa era una sola parte de su personalidad. Era músico, actor de publicidades y películas, escribano, escritor, asador, coleccionista de cuchillos, vinos y sacacorchos, campeón de bridge y de billar, pescador de tiburones, actividad que compartió con su admirado Astor Piazzola, cantante de tango y folcklore y dueño de una voz de ángel, según su maestra de canto. Además era creativo, divertido y profundamente carismático. Incluso le gustaba volar en helicóptero.<br />
En el libro, su autor y su familia tuvieron la gentileza de hacer referencia a una columna que yo dije en este mismo horario y en este mismo micrófono cuando se cumplió un año de su fallecimiento. Agradezco estar aunque sea con un humilde testimonio en semejante biblia de la buena vida. En aquel texto yo trataba de descubrir el secreto de Daniel Rabinovich. Porque lo extrañamos tanto. Decía más o menos así:<br />
Este domingo es el día del niño y además se cumple un año de la muerte de Daniel Rabinovich. Creo que el gran secreto del talento de Daniel es que nunca dejó de ser un chico. Que se divertía y disfrutaba de la vida con esa mirada limpia e inocente que tienen los pibes. Y simultáneamente pensé en que para los chicos que están enfermos, no hay mejor regalo que las sonrisas.El humor suele ser el mejor de los remedios. Está comprobado científicamente.<br />
Hace un año que los argentinos tenemos una sonrisa menos y un agujero negro más en el alma. La muerte de Daniel Rabinovich nos dolió en todo el cuerpo porque era un argentino genial en sus capacidades musicales, humorísticas y personales. Amigo de Serrat, del Negro Fontanarrosa, y de Magdalena que estaba anoche en primera fila, fue un admirador de Raúl Alfonsín y un defensor permanente de la democracia, la libertad y los derechos humanos. Tuvo la generosidad de presentar mi libro anterior y leer un texto que yo había escrito sobre el desgarro de la AMIA. Daniel, tenía la estatura intelectual suficiente para componer melodías, parir letras y carcajadas y sentarse a escribir literatura que tal vez, era lo que más disfrutaba junto con los asaditos y jugar al dominó. Con Jorge Guinzburg y Tato Bores tal vez se diputen en el cielo de la alegría el título de haber sido el Woody Allen argentino.<br />
Una vez en un café me confesó que habían invitado a Les Luthiers al festival de Cosquin y que eso le despertaba más temor que actuar en el Colón como lo hicieron varias veces. Yo me atreví a decirle que la Plaza Próspero Molina se iba a poner de pié para aplaudirlos y rendirles homenaje a su talento tan argentino y que tan bien pintaba su aldea. Casi le rogué que aceptaran treparse al escenario Atahualpa Yupanqui. Sabía además del amor de Daniel y sus compañeros por el folcklore. Muchas veces se dieron el gusto de cantar nuestra música criolla en serio y en broma. Un día me llamó por teléfono y me dijo que me querían invitar a compartir desde el escenario su actuación en Cosquín. Jamás olvidaré aquel espectáculo maravilloso que yo observaba tras bambalinas. Yo miraba de frente a esas 12 mil personas que desbordaron las localidades y las espaldas de los maestros del humor de calidad que jamás cayó en la grosería ni el golpe bajo. Ellos estaban con sus ponchos blancos, felices entre las chacareras y las vidalas. La primera vez que hablé con él fue por teléfono. Llamó a la radio y me dijo cuatro palabras: “Que huevos que tenés”. Yo acababa de decir una columna fuerte y descarnada contra algún gobernante ladrón. Daniel Rabinovich fue una de las personas más inteligentes que conocí en mi vida. Disfrutaba como un chico de cada momento. Fue una pieza clave de Les Luthiers. Ellos podrían haberse quedado en el humor inteligente para pocos, en el elitismo culturoso. En esa actitud de algunos presuntos intelectuales que se creen que mientras menos gente va a verlos más geniales son. Nunca fueron sectarios ni excluyentes. Supe como llenaron la cancha de fútbol del Sevilla en España y de esa vocación por buscar la felicidad del pueblo a través de la risa. Uno sabe que Daniel volverá y será millones de carcajadas.<br />
La ética fue el soporte para ejercer su tarea creativa. Ganaron todo el dinero que se merecen por su trabajo, pero nunca cedieron a la tentación de la máquina de chorizos, de caer en el mercantilismo trucho que todo lo traduce a dólares y destruye el arte. Se respetaron a sí mismos y nos respetaron a nosotros.<br />
Tenían y tienen una ley interna que era sagrada: la ley del no jodás que se basa en el principio de la incomodidad respetable. Un teorema científico que dice así: cuando a alguno le jode demasiado que lo jodamos un poco no lo jodamos ni siquiera un poco porque sería joderlo demasiado. Brillantes brillaron en el Lincoln Center de Nueva York. Me pongo de pié para nombrarlos, y acompañarlos a un año de aquella pérdida a mis queridos Luthiers: Carlos Nuñez Cortes, Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich que en paz descanse. Querido Daniel, hace un año que te extrañamos. Nos falta más gente como vos que quiera jugar y nos sobran mediocres que solo quieren odiar. Un niño nunca pierde la capacidad de imaginar ni de jugar. Y eso nos define como seres humanos. Es mentira que Daniel no está. Se lo puede encontrar en la alegría de cada pibe, en la sonrisa de cada argentino. Rabinovich significa hijo de Rabino. Y Rabino significa maestro. Eso fue, es y será Daniel, un maestro de la vida y de la alegría.</p>
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