El Senado de la Nación aprobó en la noche del miércoles el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), facultades delegadas, impuestos al tabaco y el paquete de privatizaciones, los puntos que mayor conflicto suscitaron en la discusión de la Ley de Bases.
El RIGI fue acompañado, inclusive, por tres senadores kirchneristas: Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Mendoza). Por lo tanto, el oficialismo alcanzó los 38 votos positivos.
De la mayoría que había consolidado el oficialismo, con 36 voluntades, no acompañó en este punto el senador Edgardo Kueider (Entre Ríos). En este contexto, la minoría quedó con 32 votos negativos.
En facultades delegadas, los senadores radicales Martín Lousteau y Maximiliano Abad votaron en contra, pero los zigzagueantes santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano fueron la garantía para el oficialismo, tras hacerle temblar el quorum ayer, al levantarse de sus asientos.
De esta manera, la votación quedó 35 a 35 y volvió a desempatar la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, como en la votación en general, ya que Lousteau y Abad quedaron del lado del kirchnerismo que aglomera 33 escaños.
La misma maniobra replicaron Carambia y Gadano durante la votación del paquete de empresas a sujetas a privatizar o de privatización parcial. En tabaco, el kirchnerismo volvió a aportarle porotos al oficialismo, algo similar ocurrió en Diputados.
El título que le impone incrementos en los aranceles al tabaco salió con 33 votos a favor, 10 en contra y 27 abstenciones, varias de ellas motorizadas por el kirchnerismo duro, al igual que los votos negativos.

Por otra parte, También aprobó en General el paquete fiscal, pero eliminó  los capítulos de Bienes Personales y la restitución del Impuesto a las Ganancias, que eran puntos centrales que promovía el Gobierno Nacional.
Ahora el oficialismo puede revertir ese revés si logra que la Cámara de Diputados insista con la sanción original del proyecto con la misma mayoría con lo cual se rechazaron estos dos capítulos.
La votación del Impuesto a las Ganancias fue de 41 votos negativos contra 31 afirmativos, ya que, a los 33 senadores de Unión por la Patria se sumaron los sufragios de los radicales Maximiliano Abad, Martín Lousteau y de María Huala (PRO), Edgardo Kueider (Unión Federal), Mónica Silva (Juntos por Río Negro) y Federal Edith Terenzi (Cambio Federal).
En el caso de Ganancias el oficialismo proponía restituir el impuesto para los sueldos superiores a 1,8 millones de pesos para los solteros y de 2,2 millones para los casados y era un pedido especial de gobernadores de Juntos por el Cambio.
La intención de restituir Ganancias era que las provincias recuperen los recursos que perdieron cuando el año pasado a instancias del entonces ministro de Economía Sergio Massa se eliminó la cuarta categoría y solo se mantuvo el tributo para los sueldos altos superiores a dos millones lo que implicó una perdida para la Nación y las Provincias de tres billones de pesos.
Si bien el título se había rechazado, Terenzi había propuesto antes de la votación que algunos artículos como el diferencial para los trabajadores de la Patagonia se aprueben en forma separada, pero la legisladora Guadalupe Tagliaferri planteó que, al haberse eliminado el título, no tenía sentido votar un artículo en forma separada.
La posición de Tagliaferri fue respaldada por el senador de Unión por la Patria Jose Mayans que propuso seguir votando el título siguiente.
El oficialismo tampoco lograr aprobar Bienes Personales, ya que, fue rechazado por 37 contra 35 votos, pero la sorpresa de esa votación la dio la senadora de Río Negro Mónica Silva que venía acompañando al oficialismo.
El Gobierno proponía aumentar el Mínimo no Imponible a partir del cual se iban a comenzar a pagar Bienes Personales con lo cual se iba a tributar a partir de 100 millones de pesos en lugar de 27 millones como está en la ley vigente.