La Policía recabado registros audiovisuales en los que aparece.

La Policía de Santa Fe detuvo a una mujer por el crimen del agente Ariel Andrés Aguirre. El mismo día en el que se halló el cuerpo dentro de un auto incendiado, se detuvo a un amigo suyo de la infancia que confesó el asesinato por celos.

Se trata de una chica de 32 años que fue involucrada en el caso luego de que el equipo de la Dirección Operativa Región 4 de AIC haya recabado registros audiovisuales en los que aparece.

En los archivos se observa los vehículos utilizados y la participación de un hombre y una mujer en el homicidio. Ante este escenario, el fiscal que investiga el caso, Leandro Benegas, ordenó una serie de allanamientos.

Fue en la noche del martes cuando la policía fue hasta los domicilios ubicados en el Pasaje Güemes y Colón, calle Colón al 2000 y Urquiza. En una de las viviendas se logró capturar a Jessica Morales, de 32 años.

En el lugar se secuestró un teléfono celular y demás elementos de interés.

Para los investigadores, Morales tendría cierta vinculación con Alexis Javier Franco el mecánico y amigo de la infancia de la víctima que en sede policial confesó el brutal crimen.

Crimen del Policía

El cuerpo de Ariel Andrés Aguirre fue hallado dentro de su auto Chevrolet modelo Prisma azul metalizado que estaba en llamas en la localidad de Margaritas, Santa Fe.

Cuando los Bomberos mitigaron las llamas, agentes de la comisaría cuarta indicaron que se encontró el cuerpo de una persona boca abajo y cubierto de sangre. 

Durante la investigación se pudo determinar que la víctima era suboficial de la policía de Santa Fe y había recibido varias puñaladas en el tórax.

Para los investigadores la persona que incendió el auto quiso borrar las huellas digitales y cualquier rastro que pudiera localizarlo. Sin embargo, horas después se detuvo a un amigo suyo.

Esto se debió a que el auto no resulto completamente incendiado lo que permitió que “quedaran incólumes las pruebas del crimen para ser analizadas”.

De esta manera se capturó a Alexis Javier Franco, un mecánico de motos de la localidad que era amigo de la infancia de Aguirre. En la comisaría el joven confesó el crimen, pero al tratarse de una declaración no formal, resta saber qué indicará frente al fiscal en su indagatoria.